Eliminación de fueros en Chubut: "Los propios beneficiarios de la norma son los que impulsan su supresión"

El 26 de octubre de 2025, Chubut votará para suprimir los privilegios de inmunidad de sus funcionarios, un paso audaz hacia la igualdad ante la ley que podría marcar un precedente en Argentina.
lunes 30 de junio de 2025
El gobernador Ignacio Torres y Alejandro Tullio, en el centro de la escena política: Chubut se prepara para un referéndum histórico que busca eliminar los fueros y garantizar la igualdad ante la ley.
El gobernador Ignacio Torres y Alejandro Tullio, en el centro de la escena política: Chubut se prepara para un referéndum histórico que busca eliminar los fueros y garantizar la igualdad ante la ley.

En un movimiento sin precedentes, la provincia de Chubut convocó un referéndum para el 26 de octubre de 2025, coincidiendo con las elecciones nacionales de medio término, con el objetivo de eliminar los fueros que protegen a funcionarios públicos y líderes sindicales de los tres poderes del Estado. Esta iniciativa, impulsada por el gobernador Ignacio “Nacho” Torres, ha generado un amplio respaldo, pero también tensiones, especialmente tras la renuncia del juez Claudio Petris a la presidencia de la Asociación de Magistrados. En diálogo con Crónica, Alejandro Tullio, Secretario Electoral Permanente de Chubut, ahondó sobre el significado político de esta medida, su arraigo en un proceso planificado y su potencial para transformar la confianza ciudadana en las instituciones.

Un proyecto de larga data, no una reacción coyuntural

Alejandro Tullio fue claro al desmarcar el referéndum de los conflictos recientes, como la controversia con el juez Claudio Petris. “El gobernador habló de suprimir los fueros hace más de un año”, señaló, destacando que la Legislatura aprobó un proyecto de supresión de fueros enviado por Torres el año pasado, mucho antes de las tensiones actuales con el Poder Judicial. Este cronograma refleja que la iniciativa responde a una decisión estratégica, no a una reacción ante hechos puntuales.

El referéndum busca reformar dos artículos de la constitución provincial para eliminar los fueros del gobernador, vicegobernador, legisladores, jueces, ministros y líderes sindicales. Tullio subrayó la solidez del proceso: “Cuando la Legislatura aprueba una ley que modifica la constitución, corresponde convocar a un referéndum. Esto estaba planificado y responde a mandatos constitucionales”. La decisión de realizar la consulta junto a las elecciones nacionales optimiza recursos y aprovecha el nuevo Código Electoral provincial.

Un doble precedente: igualdad y renuncia voluntaria a privilegios

El referéndum establece dos hitos históricos, según Tullio. Primero, convertirá a Chubut en la primera provincia argentina en eliminar los fueros, desmantelando las protecciones que impiden el procesamiento de funcionarios sin un desafuero previo. Segundo, esta reforma es impulsada por los propios beneficiarios de esos privilegios. “El gobernador, el vicegobernador y los legisladores, todos aforados, son quienes promueven su eliminación”, destacó Tullio, resaltando el compromiso con la igualdad ante la ley.

Esta renuncia voluntaria tiene un peso simbólico enorme. Al desprenderse de sus privilegios, los líderes de Chubut buscan responder a un reclamo ciudadano: la percepción de que los funcionarios están por encima de la ley. Tullio señaló que esta medida es oportuna y relevante, especialmente en un contexto de creciente frustración pública con la clase política. “En una provincia con problemas económicos y dificultades para juzgar a funcionarios, mantener privilegios que evitan la rendición de cuentas genera bronca”, afirmó.

Combatiendo la crisis de credibilidad política

El referéndum tiene implicancias que trascienden Chubut, con el potencial de ser un modelo para otras provincias. Tullio vinculó la iniciativa a la crisis de credibilidad que atraviesa la política argentina, reflejada en la baja participación electoral en comicios recientes, como los de Santa Fe. “Los ciudadanos están cansados de elegir a personas que, una vez electas, se distancian y actúan como si fueran diferentes”, explicó. Al eliminar los fueros, Chubut busca cerrar esa brecha, garantizando que los funcionarios estén sujetos a las mismas normas que el resto de la ciudadanía.

Si bien Tullio no aseguró que la reforma restablecerá la confianza pública, sí afirmó que aborda una de las causas del desencanto. “No sé si esto resolverá el problema de credibilidad, pero al menos no lo agrava”, señaló. La medida se complementa con otras reformas impulsadas por el gobernador Torres, como la ampliación de la ley de Ficha Limpia, que prohíbe a condenados por corrupción ocupar cargos públicos, reforzando el compromiso de Chubut con la transparencia.

El camino hacia el referéndum no estuvo exento de conflictos. Algunos jueces resistieron la propuesta. Tullio cuestionó esta oposición: “Es raro que los jueces, custodios del orden constitucional, presenten un amparo para evitar un voto que la constitución manda”, refiriéndose al intento fallido de bloquear el referéndum. La renuncia de Claudio Petris, en medio de cruces con el gobierno, evidenció las tensiones entre quienes defienden los privilegios y quienes abogan por la reforma.

Tullio destacó que los jueces, como ciudadanos, tienen derecho a manifestarse en contra, pero criticó el uso de herramientas legales para obstruir un proceso constitucional. “¿Por qué temen que la gente vote?”, preguntó, haciéndose eco de la postura del gobernador Torres de que el referéndum es una oportunidad democrática para que los chubutenses decidan sobre los privilegios.

La iniciativa cuenta con un fuerte apoyo de intendentes, legisladores nacionales y provinciales, y la sociedad civil, reflejando un consenso sobre la necesidad de cambio. “Se trata de terminar con los privilegios y garantizar que la ley sea igual para todos”, reiteró Tullio, en línea con la visión del gobernador Torres de un Chubut sin “ciudadanos de primera o segunda clase”.

Hacia un futuro más transparente

Con el referéndum del 26 de octubre, que se celebrará junto a las elecciones nacionales, Chubut se encuentra en un momento decisivo. “Es una oportunidad para que los chubutenses digan que somos la primera provincia donde la ley es igual para todos”, concluyó Tullio. La consulta podría redefinir la gobernanza en la provincia y sentar un precedente para el resto del país.

Combinando rigor procedimental con una visión política audaz, el referéndum de Chubut apunta a abordar reclamos históricos sobre privilegios y rendición de cuentas. Si bien su impacto total en la confianza pública está por verse, como dijo Tullio, “es un remedio que, al menos, no agrava el problema”. Para una provincia y un país que luchan contra el desencanto con sus instituciones, este es un paso significativo hacia un futuro más equitativo y transparente.