Mundial de Clubes
El Boca de Riquelme no pudo pasar la fase de grupos del Mundial de Clubes y regresa a la Argentina tras quedar eliminado
Boca Juniors enhebró una actuación decepcionante. De esas que quedarán enmarcadas en la historia pero en su faz negativa. Un ostentoso plantel Xeneize no pudo doblegar al amateurAuckland City de Nueva Zelanda, empató 1 a 1 y culminó tercero en el Grupo C del Mundial de Clubes 2025 de la FIFA que se disputa en Estados Unidos.
De esta manera, el elenco de Miguel Ángel Russo, el que dejó el humilde Boedo de un día para el otro seducido por las luminarias internacionales del Xeneize, edificó una actuación para el olvido en el certamen internacional, el único objetivo fronteras afuera hasta el próximo año.
De entrada e impulsado por su necesidad, ell Xeneize presentó una formación ultra ofensiva, a diferencia de los dos encuentros anteriores, en los cuales Miguel Ángel Russo mostró otro tipo de formación y, sobre todo, en el segundo tiempo cuando apuntó siempre a su habitual especulación.

Para este cotejo, el flamante DT quitó del equipo a Zenón y puso en su lugar al Changuito Zeballos, además también sacó al compañero de Battaglia en el mediocampo (con Benfica fue Herrera, con Bayern Múnich Belmonte), para colocar al capitán Cavani -no juega desde Abril- junto a Merentiel en el ataque. A todo esto, también hay que destacar que dentro de ese dibujo ambicioso, algo inédito en el paladar de Russo, uno de los marcadores centrales es Mateo Pellegrino, que tras su frustrado pase por Independiente y la buena presentación en Huracán, debuta en el Xeneize en este crucial cotejo.
Con ese dibujo, el primer ataque se dio cuando el cronómetro no había llegado a dos minutos: el Changuito Zeballos metió una bicicleta en el mano a mano con su marcador y su centro por bajo fue conectado por Merentiel que la tiró desviada.
Después de una acción que trajo mucha zozobra en el arco de Boca, con Marchesín revolcándose y dando rebote, la siguiente llegada del elenco argentino fue a través de un tiro de zurda del peruano Advíncula, que el arquero Garrow tiró al córner para no complicarse.
Luego llego el primer contacto de Cavani con el balón, a través de una improductiva pirueta, y un cabezazo sin rumbo de Di Lollo, tras un córner de Velasco.

El trámite era monótono y muy anunciado desde el comienzo. Boca movía el balón de lado a lado, con un ritmo muy cansino el cual solo buscaba romper el Changuito, con su posición como punta por la derecha y con un sinfín de centros que encontraban a la línea de cinco defensores oceánicos bien plantados dentro del área. La muestra más cabal de esa postura era la ubicación de Battaglia -el volante central- que jugaba casi en el borde del área contraria.
Con Zenón en cancha por el lesionado Zeballos, Boca llegó a la ansiada apertura del marcador tras un tiro de esquina desde la izquierda, que conectó de manera contundente Di Lollo para festejar el primer tanto, aunque como la pelota dio en el palo y pegó en el arquero, las estadísticas mostraran que el tanto fue en contra.
Después de muchos minutos en los que Boca solo mostraba las saludables intenciones de Zenón y las constantes imprecisiones de Cavani, el chileno Palacios se decidió a dar su presente en el Mundial de Clubes y casi clava un tiro desde afuera que pegó en el ángulo y rebotó para afuera. Segundos después fue Merentiel quien hizo sonar el travesaño con un cabezazo.
Si algo le faltaba a un mal partido del elenco Xeneize, sin sorpresa, que se reiteraba en sus intentos de ataque y con poca paciencia para la elaboración, era una distracción en defensa. Y la misma llegó en una pelota parada, tras el primer tiro de esquina que tenia el representante océanico. Fue Lagos Giraldo y Gray le ganó el mano a mano a Battaglia y conectó un cabezazo que sorprendió a Marchesín. De esta manera, el Auckland City empató las acciones en un tanto y convirtió su primer gol en lo que va del certamen.