Hugo Moyano se desmarca del kirchnerismo y tensiona la interna sindical y familiar

El líder del Sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, se convirtió en las últimas horas en una figura central dentro de la Confederación General del Trabajo (CGT), al encabezar la resistencia a la estrategia política impulsada por el kirchnerismo en respaldo a Cristina Fernández de Kirchner. Su postura crítica, tanto hacia el Partido Justicialista como hacia sectores del sindicalismo alineados con el oficialismo anterior, se combinó con un dato personal: un fuerte reproche a su hijo Pablo.
jueves 19 de junio de 2025

“Como ustedes saben, alguien de mi familia visitó a Cristina. Imagínense cómo nos cayó. Pablo la fue a visitar y ni me llamó por el Día del Padre”, expresó Hugo Moyano durante una reunión de la cúpula sindical realizada en la sede de la Federación de Sanidad (FATSA), en alusión a la visita de su hijo a la expresidenta en su domicilio, donde cumple prisión domiciliaria. Esa frase expuso no sólo una interna familiar, sino también el rechazo de Moyano padre a que se utilizara el nombre del sindicato sin consenso para respaldar a la exmandataria.

La posición del histórico dirigente se dio en un encuentro clave que la CGT realizó antes de una reunión con el Consejo Nacional del PJ, donde se pretendía organizar una movilización en apoyo a Cristina Kirchner. En ese contexto, una decena de dirigentes sindicales no alineados al kirchnerismo manifestaron su disconformidad con las decisiones políticas adoptadas por el PJ. Hugo Moyano cuestionó con dureza: “Hace mucho yo dije que el partido era una cáscara, pero ahora no es ni siquiera una cáscara”.

El acto de su hijo Pablo, interpretado como una maniobra del sector kirchnerista para mostrar un supuesto alineamiento del gremio de Camioneros, fue vinculado por la dirigencia cegetista con una jugada organizada por Sergio Palazzo (bancarios), referente del sindicalismo K.

Desde el entorno de Cristina Kirchner se llegó a insinuar que Camioneros respaldaba la idea de un paro general para acompañar la movilización hacia Comodoro Py, algo que finalmente fue descartado por la CGT.

En la reunión en Sanidad, además de Moyano, también se pronunciaron contra la estrategia kirchnerista los cotitulares de la CGT Héctor Daer (Sanidad) y Octavio Argüello (Camioneros), mientras que llamó la atención la ausencia de Carlos Acuña (estaciones de servicio), el tercer miembro del triunvirato. Otros asistentes que se manifestaron en contra de adherir al acto impulsado por el kirchnerismo fueron Julio Piumato (judiciales), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Juan Pablo Brey (aeronavegantes) y Miguel Paniagua (espectáculos públicos).

Como resultado de las discrepancias internas y del malestar por la convocatoria partidaria, la CGT resolvió no asistir a la reunión del PJ ni participar orgánicamente en la movilización. Emitió, en cambio, un comunicado en el que se estableció la “libertad de acción” para los sindicatos y se expresó que “los trabajadores y trabajadoras tenemos memoria y vamos a manifestarnos en las calles para repudiar la injusticia y la proscripción en defensa de la democracia”.

Un gesto político con impacto económico

Además de su posición política, Moyano también se alineó con la política salarial del Gobierno nacional al firmar una nueva paritaria en sintonía con el tope mensual del 1%. El acuerdo establece un aumento del 3% en tres cuotas de 1% para junio, julio y agosto, una suma fija de $45.000 y un aporte de $18.500 por trabajador a la obra social del gremio.

El nuevo acuerdo salarial fue firmado luego de que en abril el gremio reclamara una reapertura de paritarias, tras haber cerrado un 3,2% en cuotas, por debajo de la inflación de marzo. Pese a la presión por una mejora, el gremio firmó en junio dentro de los parámetros fijados por la Secretaría de Trabajo, lo que facilitaría su homologación, a diferencia de otros acuerdos como el de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que no ha sido convalidado.

Desde el Gobierno nacional valoraron el gesto de Moyano, que coincidió con su alejamiento del kirchnerismo en el marco de una semana de alta tensión política y sindical. En la Casa Rosada destacaron que, con sus últimos movimientos, el líder camionero recobró protagonismo “en contra de Cristina Kirchner y en sintonía con la política salarial del Gobierno”.

 

 

 

Redactado en base a información del periodista Ricardo Carpena para el medio Infobae.