Un perro la atacó brutalmente en Ciudadela y pide soluciones judiciales: "me quería matar"

El animal atacó a una vecina provocándole serias lesiones en brazos y hombros, motivo por el cual fue intervenida quirúrgicamente y solo en anestesista tuvo que pagar más de 4 millones de pesos. Pide que la dueña se haga cargo de lo ocurrido y que se tomen cartas en el asunto sobre el animal que sigue suelto.
jueves 10 de abril de 2025
Fue atacada por un perro en Ciudadela; teme por la seguridad de los niños y pide que las autoridades intervengan.
Fue atacada por un perro en Ciudadela; teme por la seguridad de los niños y pide que las autoridades intervengan.

El pasado 11 de febrero, Viviana Contreras sufrió un grave ataque por parte del perro de una vecina y amiga del barrio Ciudadela, quien sorprendentemente no la auxilió y tampoco se hizo cargo de los costos que debe afrontar luego de una cirugía y curaciones.

La víctima solicita que las autoridades tomen cartas en el asunto con respecto al perro, que constantemente se escapa en un sector donde hay muchas personas y especialmente niños circulando, para evitar una tragedia.

“Ese día mi amiga Verónica me llama y yo estaba haciendo las compras con mi hijo mayor que era su cumpleaños, entonces quedé en avisarle cuando llegara a casa. Cuando llego, le aviso y me dice que no podía venir, que me acercara yo porque su hija estaba con contracciones” relató Viviana a Crónica.

Así, continuó: “agarré mi cartera y fui porque vive justo atrás de mi casa, me acerqué y gracias a Dios no llevé a ninguno de mis hijos que siempre ando con ellos. Nos quedamos afuerita mientras su hija se bañaba. Salieron los perros de adentro de la casa, que me conocen; sin embargo, uno me empezó a olfatear y me atacó”.

Sobre la violenta situación que vivió, afirmó: "puse mis brazos para defenderme y el perro se puso encima de mí, sé que en un momento tenía los dos brazos en la boca, fue todo un forcejeo, pero en un momento me entregué y pensé ‘que me arranque el brazo y se vaya o me mate‘" y comentó: “caí al suelo y me mordió en el pecho, pero en un momento logré zafarme e introducirme en la casa, cayendo detrás de la puerta. Me estaba desangrando, no tenía fuerzas, mi cuerpo temblaba, era como que me dormía y ella luego ingresa al domicilio porque tuvo que encerrar al perro que quiso atacarla también, la empujó y tiró al piso”.

Respecto a lo ocurrido tras el ataque, afirmó que quiso llamar a la policía, pero su vecina no lo hizo, y dado que su celular quedó tirado en el exterior, no pudo hacerlo por su cuenta. Recién poco más de 10 minutos después se lo entregó otra persona que llegó, y pudo comunicarse con otra vecina y amiga que sí la auxilió.

“Estaba haciendo trámites y me buscó para ayudarme, sabía que era urgente, mientras tanto la dueña del perro limpiaba la sangre en mi ropa, en mis zapatillas, la sangre del piso, todo eso en vez de auxiliarme” lamentó y siguió: “cuando llega mi amiga salgo sola del domicilio, envuelta en un toallón porque me sangraba mucho, me llevaron al Hospital Alvear donde recibí atención”.

“El perro no puede estar acá”

Pese a que transcurrieron dos meses de aquel hecho, Viviana contó que tiene distintas secuelas: “con el transcurso de los días fui perdiendo sensibilidad en los dedos, no los sentía, me tuvieron que hacer puntos de aproximación. Los nervios en la zona del tendón me los destrozó, más todos los desgarros múltiples que tengo en los hombros y brazos, en el pecho quedaron moretones, un hematoma” detalló.

Tras lo sucedido, manifestó: “lo que más angustia es que ellos no hacen nada, porque está todo el tiempo suelto el perro, viene a mi portón y a ellos no les importa nada” y agregó: “yo hice la denuncia penal, intervino la jueza y mandaron veterinarios de la Municipalidad. Abrieron un expediente, sacaron fotos, tienen todo, pero no pueden intervenir hasta que lo ordene la jueza”.

Ante ello, recalcó: “el perro no puede estar acá. Está frente a la escuela, en el ingreso a Ciudadela, y constantemente se escapa o salta el paredón, entonces es un peligro para todos, para los niños que pasan”.

Altos costos como consecuencia del ataque

Viviana contó que tras ocho días de aquel ataque, le comentó a la tutora del perro todos los gastos que había tenido en medicaciones y Uber, mandando la factura de consulta médica, análisis y demás, a lo que ella respondió que aguardara la fecha de cobro, que se haría cargo, pero no ocurrió.

“En ese momento no era tan grave, pero después tuve que ser sometida a una cirugía y pagar al anestesista $4.130.000, porque no trabajaban con obra social. La mamá de una amiga lo pagó, pero tuve que sacar un préstamo a 2 años para pagar” lamentó.

La víctima del ataque destacó: “yo soy monotributista, soy portera en una escuela y no estoy en planta. Quiero que se haga cargo de lo que sucedió, pero también que actúen con el tema del perro. Mis hijos no pueden salir, la escuela está en la esquina y el perro anda suelto, ni siquiera están muchas veces para encerrarlo".

"El perro me quería matar y a fines del año pasado le sacó una falange y media a otro chico, queremos que se haga lo que corresponde”, concluyo Contreras en exclusiva para Diario Crónica.

 

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