Desconcierto económico: se enfría el apoyo del FMI y se profundiza la pérdida de reservas
En medio de un escenario internacional adverso, la economía argentina transita días de alta tensión. Mientras el Gobierno de Javier Milei intenta cerrar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 20.000 millones de dólares, el desembolso de los primeros 8.000 millones se sigue postergando y las señales del organismo conducido por Kristalina Georgieva son cada vez más cautelosas. A esto se suma una pérdida abrupta de reservas del Banco Central y un contexto financiero que vuelve a mostrar signos de estrés.
El Fondo Monetario Internacional no habilitó el primer desembolso del nuevo acuerdo financiero solicitado por Argentina. Aunque el Gobierno insiste en que las negociaciones siguen en pie, el hermetismo del organismo alimenta el ruido en el frente cambiario. En paralelo, las reservas del BCRA cayeron más de US$ 3.000 millones en marzo y se ubican en el nivel más bajo en 14 meses.
Fuentes cercanas al directorio del FMI indicaron que “las conversaciones continúan” y que aún no está definida la fecha para el anuncio del entendimiento. Mientras tanto, los dólares financieros retomaron la escalada y el mercado bursátil reaccionó en negativo.
El directorio del FMI se reunió esta semana para evaluar el programa económico de Argentina, sin lograr un consenso sobre la liberación de fondos. Según trascendidos, las diferencias entre los representantes europeos impidieron avanzar en la entrega de los recursos. En este marco, el gobierno de Javier Milei busca oxigenar su plan económico. El dato fue confirmado a Ámbito por fuentes cercanas al organismo.
Este impasse se produce mientras Donald Trump, principal accionista del FMI tras su retorno a la presidencia de Estados Unidos, reconfigura el escenario global con la imposición de aranceles generalizados, afectando las dinámicas internas del organismo. El encuentro en Washington tenía como objetivo destrabar la primera liberación de fondos de un programa estimado en u$s20.000 millones. Sin embargo, las objeciones planteadas por los directores europeos, centradas en mayores precisiones sobre el ajuste fiscal y la política cambiaria, frustraron las expectativas del equipo liderado por Luis Caputo.
Desde el equipo económico señalan que parte de la sangría se explica por “importadores que adelantaron pedidos por temor al acuerdo con el FMI y exportadores que esperan para liquidar”, aunque aseguran que el flujo debería normalizarse una vez que se cierre el trato con el organismo.

Pérdida de reservas del Banco Central
En paralelo, marzo fue el peor mes del año en materia de reservas: el BCRA perdió 3.131 millones de dólares, reduciendo el stock bruto a 24.986 millones. La magnitud de la caída duplica la pérdida registrada en enero y multiplica por más de diez la de febrero. Este deterioro se explica en gran parte por una mayor demanda de dólares ante la incertidumbre cambiaria y por intervenciones del Central en el mercado para contener la brecha. Según la consultora LCG, entre mediados de marzo y la primera semana de abril el BCRA vendió 1.766 millones de dólares en el mercado oficial, lo que representa casi el 80% de lo que había conseguido comprar en febrero tras la baja de retenciones.
Además de la presión en el mercado cambiario, también hubo fuertes pérdidas por la intervención en bonos, caída de préstamos en dólares al sector privado y un desplome de los depósitos privados en moneda extranjera, que retrocedieron 1.082 millones. Por otro lado, la liquidación del agro fue muy por debajo de lo esperado: en marzo ingresaron apenas 1.800 millones, y la comercialización comprometida apenas alcanza el 17% de la oferta doméstica estimada.
Viaje sin resultados concretos
Mientras tanto, el presidente Javier Milei y el ministro Caputo regresaron de su viaje a Estados Unidos sin conseguir la tan esperada foto con Trump ni anunciar avances concretos con el FMI. El viaje se produjo en una semana particularmente difícil, marcada por el anuncio de aranceles recíprocos del 10% para la Argentina, que aceleraron la suba del riesgo país a 925 puntos y alejaron la posibilidad de emitir deuda en el corto plazo.
"Del viaje repentino a Estados Unidos también se desprende que las negociaciones están tensas y que ahora Argentina tiene urgencia. El Gobierno sigue presionando por más dinero adelantado y menos cambios en el esquema cambiario, y el Fondo no está cómodo con el cepo y el tipo de cambio", señalaron desde Econviews.