El juego se convirtió en goles y la CAI es finalista y sueña con ascender
La CAI tuvo su mejor tarde, se fortaleció con la localía y tradujo su juego en goles. Arrancó perdiendo pero lo dió vuelta en el mismo primer tiempo. Facundo Vilte, Gonzalo Figueroa, Valentín Pesse y Federico Reyes marcaron para el equipo comodorense que ahora jugará la final por el ascenso. Gustavo Juárez anotó para La Amistad. La jerarquía del rival, potencia aún más el valor de la victoria obtenida por el Azurro.
El primer duelo fue estratégico. Y en ese plano, CAI pareció más ambicioso, aunque La Amistad nunca permitió que la iniciativa se convirtiera en dominio. La visita no le esquivó a la acción con Guajardo administrando los tiempos más Juárez y Montero encendidos.
Vilte tuvo la primera, pero se hundió en el achique de Lara y a la vuelta, Gustavo Juárez probó desde afuera y su remate terminó apenas desviado. Kevin Guajardo se convirtió en la manija indiscutida de su equipo y en la referencia obligada de cada intento ofensivo cuando La Amistad, parecía lejos de cualquier intento de repliegue.
El gol llegó por Juárez luego de que éste encontrará el tiempo y la distancia para someter a Del Riego con un tiro bajo y esquinado cuando se cumplían 9’.
La CAI acusó recibo porque el arquero visitante volvió a ser protagonista tapando un rebote de Vilte tras un tiro libre de Paredes. La búsqueda se profundizó a partir de los aciertos y al juego se le anexó la contundencia que hacía falta.
El “Tucu” Vilte lo empató con un cabezazo que anticipó a todos en el primer palo y enseguida, una mala salida de los rionegrinos, significó una duda cruel: la robó Ávila quien alimentó a Figueroa para una definición a tono: 2 gritos en 2 minutos y final patagónica a fojas cero.
La CAI llegó al tercero con su mejor maniobra colectiva. Rompió Oyarzo llevándose puesto a los defensores; la siguió Figueroa cediendo al medio para que Valentín Pesse termine mandándola a la red y decorando la muestra de carácter expuesta por el equipo de Segura y Silvera.
De arrancar abajo a darlo vuelta con legitimidad, sorprendiendo a un rival que nunca dejó de proponer.
El complemento volvió a darle contenido a su juego. Figueroa apostó a encarar con determinación y Vilte siguió uno de los puntos altos. El nueve volvió a avisar con un remate que cruzó el área y se fue acariciando el poste y también Quesada pescó en el área, un remate que frenó Lara.
La CAI creció con la solidez de Flores y Chamorro y con la tarea eficaz de Vidal a la hora de sumar en la contención. El uno de La Amistad volvió a ahogarle el grito a Figueroa luego de otra corrida del intratable Vilte.
Federico Reyes tuvo su propio desahogo cuando aseguró el resultado no exento de sufrimiento al empujar una asistencia de Gonzalo Figueroa cuando el estadio ya era un puño apretado.
Un más que merecido triunfo el de la CAI, que se fue ovacionado por su gente.