Cristian “Shumi” Robledo llevará el “uno” en la Categoría Areneros 1.6 en el 2025
“Si llevo la copa de campeón al cementerio van a decir que estoy loco”
Luego de estar corriendo siete años alternados en el Club de Areneros Mara, el piloto comodorense Cristian “Shumi” Robledo se consagró campeón en la Categoría 1.6, luego de haber finalizado el certamen anual de 8 fechas. Ganó cinco carreras en el año lo que le valió hacer la diferencia; ahora casi es un hecho que estará defendiendo el “uno” junto a su equipo en el 2025.
En el último giro cuando estaba por salir 4º en la octava fecha del año en Sarmiento, se acordó de su padre Carlos con quien disfrutaba. Comenzó a gritar, a festejar, los ojos se le llenaron de lágrimas, una mirada al cielo y un hermoso recuerdo, porque también era su primer título en el automovilismo.
Venía de ser subcampeón dos años de manera consecutiva, ahora mas tranquilo en diálogo con Crónica expresa. "Este año fue exclusivo en la 1.6, porque el año pasado hice 1.4 y también 1.6. Íbamos a correr en los R-12 de Sarmiento pero el auto no se terminó. El año pasado fuimos muy competitivos pero pasaron cosas, teníamos para ser campeones. Este año no iba a correr, pero existe gente que me ayudó un montón. Alejandro Insúa, a quien le vendí mi arenero 1.4 me insistió en que corriera, y los otros fueron la gente del taller. Mi mecánico es Edier Mansilla de Mecánica Black".
Cuando Idier iba al jardín y los padres de Cristian tenían el trasporte escolar ambos se habían conocido, y por esas cosas de la vida siento adultos se volvieron a encontrar, después encararon el proyecto de correr el arenero 1.6 en Sarmiento.
"No quería saber nada, lo convencí. Había trabajado muchos años con el “Pato” Jarme, Victorino Pinto, yo le puse toda la fe. Hizo los trabajos que había que hacer y el auto andaba muy bien, fue muy competitivo todo el año. Ganamos cinco de 8 carreras. La primera ganaba y se me salió una rótula faltando una vuelta. En otra quedé tercero, y la última carrera que era doble, compramos una junta que no anduvo, levantaba temperatura. Salimos terceros el sábado y el domingo estaba tercero pero me servía un quinto puesto. Y corrí con la calculadora. Me alcanzó el que venía cuarto y lo dejé pasar si a mi me daban los números. Llegué cuarto con el auto herido y campeón. Y para arrancar en el 2025 tengo un gasto importante, porque no se salvó nada -sonrisas-", dice Robledo.

“Logre un sueño, mi primer campeonato en el automovilismo”
El sueño que corriera comenzó con su padre Carlos que disfrutaba el automovilismo; ahora en marzo se cumplen 5 años de su fallecimiento. “Lo primero fue correr, luego cuando uno le agarra el saber ese, quiere ganar un campeonato. El año que viene seguro defenderé el "uno", si se puede. Pero fue un logro de amigos, de mi viejo. En el auto me puse a llorar en la última vuelta, estaba a los gritos, estaba disfónico cuando llegué. Pero estoy feliz, le agradezco a mi viejo porque cuando se fue comenzó a rodearme gente muy positiva que eran sus amigos, estoy feliz por eso".
"Y sabes, no fui al cementerio con la copa de campeón porque me van a tratar de loco, pero lo haría para mostrarle lo que el soñaba. Tengo que nombrar y agradecerle a la Gomería MB de Roberto Duarte, la familia Insúa, todos siempre me dan una mano. Los integrantes de mi equipo, mi vieja Cristiana, que me hizo el aguante desde chico, siempre con su trasporte escolar como 40 años. Fijate, ella me enseñó a manejar -se sonrié-", el flamante campeón de la categoría Areneros 1.6.