Torneo Regional
Huracán ganó por la mínima diferencia, en juego y resultado
Costó y bastante. Pero el objetivo era terminar el sábado en lo más alto de la tabla se atrapó y ahora, el Globo podrá mirar el duelo CAI-Newbery, habiendo cumplido con su propio desafío.
Así es la lectura interpretativa fría y sin apéndices que ofrecerán datos sobre la manera en que lograron los tres puntos. Eso ya es otra columna en la que la satisfacción no se puede expresar con magnitud.
Porque Huracán no jugó bien. Redondeó una tarea muy opaca. Ganó con lo mínimo indispensable y sufrió muchísimo más de lo deseado.
¿Atenuantes? Podría mencionarse el factor climático que hizo muy complicado el manejo de la pelota y si a eso se le agrega el estado del campo de juego, también se podría a justificar -en parte- la desprolija tarea del Globo.
El enfoque en la tarea de Huracán no pretende minimizar ni menoscabar lo realizado por Florentino Ameghino, sino que la responsabilidad del local era más que elocuente, por localía, necesidad y presupuesto de plantel y cuerpo técnico.
Aún así, el "tricolor" se le para de manos a todos y cada uno de los rivales del grupo. No se siente intimidado y con sus virtudes y defectos, siempre se puso en aprietos al de enfrente.
Así pasó ayer. Porque Huracán lo empezó a ganar con la definición de Valentino Digorado luego de una de las pocas maniobras colectivas. El extremo izquierdo definió con precisión cuando promediaba la primera mitad y si bien el arquero Tomás Vera debía exigirse en un par de oportunidades, lo de Huracán era muy forzado.
Así como Huracán fue un poco más en la primera fracción, Ameghino tuvo leve superioridad en la segunda parte. Porque con los ingresos de Enzo Salinas y Juan Carlos Cárdenas, el CAFA ganó seguido en el medio y arriba preocupó con tres chances muy claras.
Hubo dos remates de Lautaro Lima que pasaron muy cerca y en la tercera, Carly Cárdenas casi la cuelga de un ángulo con tiempo cumplido.
Huracán respiró aliviado cuando sonó el último silbatazo. De igual modo, más allá del liderazgo en el grupo, no fue una de esas tardes plenas de satisfacción.

