Quién es "el carnicero de Giles", el temible asesino serial que se escapó de la cárcel

Tiene 66 años y hace 29 que está presó. Mató a sus padres, sus hermanos y su tía. Estudia derecho.
viernes 30 de agosto de 2024
Quién es "el carnicero de Giles", el temible asesino serial que se escapó de la cárcel
Quién es "el carnicero de Giles", el temible asesino serial que se escapó de la cárcel

Luis Fernando Iribarren, de 66 años, es uno de los asesinos seriales del país y también uno de los que más años lleva detenido. El miércoles salió de la Unidad Penitenciaria 26 de Olmos rumbo a sus clases en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Plata y no regresó más.

Hace 29 años que estaba tras las rejas y se lo conoce como "El Carnicero de Giles” tras haber asesinado a toda su familia, por lo que fue condenado a cadena perpetua. Pero desde el año 2022 contaba con beneficio de una salida transitoria otorgada para estudiar derecho, no hubo problemas hasta el miércoles. Se inició un operativo de búsqueda a cargo de la Policía de la provincia de Buenos Aires.

El condenado junto a sus padres.

En 1995 vivía en San Andrés de Giles. Alcira Iribarren, una mujer de 63 años, tenía cáncer y nadie sospechó cuando su sobrino Iribarren, afirmó que había viajado para tratarse en la Ciudad de Buenos Aires y fallecido por la enfermedad. Pero al tiempo los vecinos comenzaron a percibir un olor sumamente desagradable e hicieron la denuncia. 

Iribarren, que tenía 36 años, confesó a los policías que la había matado de varios hachazos en la cabeza. “Me jodía que sufriera, y la maté por piedad”, declaró, y relató que cavó una fosa en el patio del hogar donde vivían y la enterró. 

Pero no fue todo que confesó. En 1986 había matado a toda su familia. El homicidio múltiple había ocurrido una madrugada de fines de julio de 1986. Las víctimas eran su padre, Luis Juan Iribarren, de 49 años; a su madre, Marta Langebbein, de 42, y sus hermanos Marcelo, de 15, y María Cecilia, de 9.

“Todos se sentaron a la mesa para cenar menos yo, porque había discutido con mi papá. Entonces, salí a la puerta a fumar y pensar como hasta las tres de la madrugada”, dijo al juez de instrucción Eduardo Costía y agregó "maldito el momento en el que entré, ahí vi la carabina”.

El crimen de su familia

Decidió entrar a la casa mientras todos dormían, fue primero a la pieza que compartía con su hermano y vio una carabina apoyada contra la ventana. Sin pensarlo, agarró el arma cargada, entró a la pieza de sus padres y su hermana, cerró los ojos y disparó “dos o tres tiros” contra cada uno.

Luego regresó al dormitorio en el que estaba su hermano y le pegó un tiro.  Los enterró los cuerpos en una fosa a 40 metros de la casa en la que vivían. Convenció a todos sus vecinos que los cuatro habían huido a Paraguay al no poder saldar una deuda.

La mamá de Iribarren era directora de una escuela, el padre se dedicaba a las tareas del campo, vivían con sus hijos en Tuyutí. El mayor se había mudado en su adolescencia con sus tíos a San Andrés de Giles. 

"Todos se habían puesto en contra mío. Vivíamos en un clima de tensión y distanciamiento", declaró ante el juez y reveló que luego de matar a su hermano le cerró los ojos y le dijo: "Negro, por qué te hice esto si yo te quería". La policía tardó dos meses en hallar los cadáveres, a metros de un chiquero de chanchos.

Durante 9 años nadie sospechó de él. Estuvo en pareja desde los años 1991 a 1993 y tuvo dos hijos. Tras confesar los cinco homicidios en 1995 quedó preso y terminó siendo condenado a reclusión perpetua por matar.

En la cárcel, estudió, se casó, tuvo buena conducta y varias veces intentó obtener su excarcelación. Su caso inspiró una canción de Los Fabulosos Cadillacs.