Confusa muerte de un conocido médico de Trelew
Trelew (Agencia) La fiscalía decidió ayer no hacerle la autopsia al cuerpo del médico que murió en Trelew el lunes a causa de un hecho realmente muy raro, extraño, y le entregaron el cadáver a su viuda para que le dé cristiana sepultura sin investigar la catarata de dudas que hubo desde un comienzo por la forma en que falleció: luego de caer desde unos ocho metros de altura, desde el techo de una céntrica escuela; con cinco puñaladas distribuidas en los brazos y una pierna.
A esto se suma la sangre que encontró la policía en el allanamiento que hizo en su casa y la falta de testigos que pudieran echar luz sobre cómo llegó y qué era lo que hacía en el lugar desde el que se precipitó al vacío y si estaba solo o en compañía de otra persona. Tal como publicó Crónica, al doctor Fernando Andrés Bovcon –un ex director del hospital de esta ciudad- lo hallaron tirado en un patio interno de la escuela 712 ubicada en el centro de Trelew, a metros de la fiscalía y del edificio de tribunales; luego de caer de unos ocho metros de altura presentando múltiples fracturas y lo raro: esas cinco puñaladas en brazos y piernas.
El hecho desde un principio trascendió como un suicidio, por el que las autoridades el lunes a la mañana allanaron los lugares que frecuentaba el hoy fallecido; el domicilio y el consultorio. Con esos procedimientos se pensaba secuestrar “elementos de interés para la investigación” y se conoció recién en la víspera que las autoridades -de la casa de Bovcon- incautaron un celular y unas muestras de unas manchas de sangre que halló en el lugar.
Bovcon al momento de ser trasladado al hospital presentaba “fractura de cráneo”, los brazos y las piernas también quebrados, y además cinco heridas punzocortantes presuntamente ocasionadas con un arma blanca. Acusaba puñaladas en el hombro izquierdo, en un dedo de la mano, en el muslo y en la rodilla. También una cuchillada en el antebrazo derecho.
Cómo llegó a caer desde un techo de la Escuela 712, de avenida Gales y Rivadavia el domingo a la tarde y qué hacía ahí, sigue todavía siendo una incógnita. La policía hasta las últimas horas por instrucción de la fiscalía mantenía el caso en el más estricto hermetismo y continúan diciendo públicamente que se estaría ante un suicidio.
Una muy rara forma de quitarse la vida y un aparente grave error de no haber investigado acabadamente el dramático episodio antes de entregarles el cuerpo a los familiares. Justamente, para clarificar si efectivamente se trató de una persona que decidió acabar con su vida o por el contrario, de un crimen.