Categoría B
Roca lo ganó en el cierre
En un desarrollo generalmente equilibrado, Deportivo Roca acertó en el cierre del juego y se quedó con las tres unidades en el partido que completó la 18° fecha del torneo de la categoría “B”.
La fricción, protestas, faltas fuertes y expulsiones, armaron un cóctel muy poco atractivo en una cancha complicada para evitar roces.
Con escasas situaciones frente a los arcos, casi todo se concentró en intentos fallidos y ausentes de precisión.
En el inicio apenas un remate de Daniel Derbes que se fue por arriba del travesaño para Stella Maris y una chance de Leandro Contreras que el arquero Ramiro Encinas sacó por arriba del travesaño, para Roca, fue lo más llamativo.
Hasta que, en el cierre de la primera mitad, Roca encontró la apertura cuando Alejandro Aguilar dudó una eternidad para rechazar la pelota en el área y Matías Cuyul aprovechó para anotar desde el área chica.
Poco le interesó a Roca, el tema merecimientos, acertó y empezó a ganar un partido que en el segundo tiempo no varió mucho en cuanto a su nivel.
Hubo un cambio en Stella Maris que le dio una mayor presencia en el área de enfrente. Porque Marcos Cides tuvo dos chances de gol antes de convertir el empate.
Una muy buena jugada individual de Cides, desbordando por izquierda y posterior enganche hacia adentro, fue el anticipo de un remate bajo que se transformó en la igualdad.
Roca ya se había quedado con uno menos por la expulsión de Marcos Galindo y Stella Maris sintió que lo podía dar vuelta.
Sin embargo, Roca se bancó la desventaja numérica hasta la expulsión de Barceló en Stella Maris.
Y ya sobre el final, cuando se veía poco, Roca lo terminó definiendo con un remate alto de Julio Jáuregui y en tiempo de descuento, Marcelo Miño se encontró con un rebote para marcar desde el área chica, el 3-1 definitivo.

No es lo que necesita un fútbol maltratado
Todo mal. Lo vivido en el partido entre Stella Maris y Deportivo Roca, fue una postal de lo que no merece un fútbol comodorense ya bastante maltratado.
La asignación de la cancha de césped sintético de Huracán, inauguró la lista de imperfecciones. Porque el piso es un auténtico riesgo para la integridad física de los audaces que intentan hacer un deporte llamado fútbol.
La alfombra desgastada es un auténtico destrato hacia el respeto y cuidado que debe tener un fútbol que, por ser amateur, no debería ser tan menospreciado.
De este mal paso inicial, el segundo ya empezó a caldear el ambiente frío de la tarde sureña. La terna arbitral anunciada en la programación no asistió a la cancha. Los equipos ya habían realizado los movimientos físicos previos, pero el árbitro Luis Fimiani, con sus asistentes Brian Carrizo y Claudio Ortíz, no estaban en el predio “César Muñoz”.
Comenzaron las comunicaciones con los dirigentes de la Liga de Fútbol para tratar de solucionar el inconveniente que se originó porque Fimiani habría entendido que el partido había sido suspendido. Se anunció que iba en camino otra terna sustituta con Gabriel Jarpa como juez principal, junto a Pablo Ponderfort y Leandro Acosta como asistentes.
El partido comenzó a las 17.10 (40 minutos de retraso) y la imagen siguió decayendo. Los equipos jugaron con casacas similares lo que indica otra falencia que se podría subsanar con algo de prevención.
Iniciado el juego, un encontronazo de Santiago Hoopmann y Juan Carrizo deriva en la fractura del tabique nasal del defensor de Roca, una incidencia de juego que para Jarpa fue un choque propio del juego.
Esa incidencia cuando se habían pasado apenas los 10 minutos de juego también alimento la ya exasperante y clásica intolerancia de jugadores, cuerpos técnicos y todo lo que rodea a este fútbol que asemeja mucho a un deporte distinto del que se supo conocer.
Y ya para finalizar, todo se cierra en penumbras. Con una iluminación escasa a tal punto que los propios jugadores del banco de suplentes de Roca, se preguntaban entre ellos si habían identificado al autor del tercer gol (fue Miño).
Así, en penumbras, camina un futbol que, desde todos los costados, merece mucho más respeto del que lamentablemente, está recibiendo.