Categoría A
“Portu” sorprendió y Huracán tuvo una vuelta a casa poco feliz
El equipo de Alexis Cabrera llegó al gol a través de Rodríguez y después, se encargó de desplegar un dibujo heroico para aguantarlo en todos los terrenos posibles. El trabajo defensivo mereció un calificativo y mucho más arriba en la escala de merecimientos, su arquero Fernando Mora se quedó con casi todo lo que intentó Huracán.
No fue el mejor reencuentro del Globo con su cancha. Porque el local no estuvo fino en general para resolver las que tuvo; Abregú no tuvo el protagonismo de otros juegos y porque en líneas generales, el equipo se terminó dejando llevare por la ansiedad.
Ahí en ese terreno tomó malas decisiones, falló en varias puntadas finales y en las restantes, encontró en Mora a un obstáculo inesperado. El uno de Portugués clausuró su arco; tapó y achicó a discreción sin dejar siquiera segundas opciones.
La visita entendió el nivel de concentración que debía tener para no sufrir y el esfuerzo que se venía. Y se aferró a una idea bien ejecutada. Javier Rodríguez avisó en una primera entrada que Soto desvió al corner cuando Huracán intentaba acomodar las piezas. Biasussi inquietó enfrente con un cabezazo de pique al suelo en el travesaño y Zalazar, tras pase de Abregú, desvió otro intento profundo.
El gol llegó sin avisar. A los 28’, Javier Rodríguez resolvió en el área y con un remate alto, que cobró vuelo hasta la red, puso a “Portu” en el mejor lugar. Ahí Huracán pareció acusar el impacto; se adelantó con ambición y de nuevo Abregú generó las opciones más cercanas, siempre probando desde todos los ángulos.
La misión defensiva de la visita nunca se doblegó. Los reflejos y la seguridad de Mora; la solidez de la dupla Caamiña-Cárcamo; el despliegue de Benítez y el juego de control que impuso José Guerreiro le permitieron terminar sin sobresaltos el primer tiempo.
Después Huracán fue a la carga; movido por la localía y por su propia necesidad, al “Globo” no le importó exponerse. Lo buscó con juego mientras pudo y con los dientes apretados cuando fue necesario. Y ya el reloj y la tensión, parecían borrarle el arco: Mora apareció para taparle abajo una entrada franca a Zalazar; Chacón desvió por poco un tiro libre y hasta el juvenil Hughes elevó una entrada tras asistencia de Gaworowski.
Elías Lieve logró que parecía negarse. Cabeceó en el área chica un centro de Chacón y ésta vez, el arquero no pudo evitar el 1-1. Portugués –mereció más- hizo un esfuerzo extra para aguantarlo en los minutos restantes y asestar una posible contra, pero en el medio, sufrió una expulsión polémica de Cerdá en el medio de una modificación y Huracán terminó perdiendo por doble amarilla a Leonardo San Martín.
El tiempo extra se hizo interminable. Huracán terminó con cierto malestar, por no quedarse con los tres puntos; por restar en un cálculo donde no cierran los números y porque el rival lo incomodó más de la cuenta.
A Portugués le queda la sensación de que estuvo cerca y que el desgaste tuvo premio a pesar de las adversidades.
