Huracán 0 - Newbery 0
Poco y nada
Muy lejos de los arcos y preocupados por no perder. Así puede sintetizarse los 98 minutos de un partido que hizo inflamar las retinas.
La abundancia de fricción e intensidad para ganar una pelota dividida fue tan nítida, como la ausencia de templanza para intentar algo que rompa la monotonía del aburrimiento, de la repetición de imágenes poco cercanas al juego bien entendido.
Los clásicos tienen una tendencia a ser víctimas de la especulación, por ese lógico recelo a perder con el rival de toda vida. Pero dentro de ese marco, hubo muchos antecedentes en los que el desarrollo se escapó a las generales de la ley para ofrecer un partido al menos, aceptable.
Esta vez no fue así. La pelota terminó sufriendo mucho ante la desconsideración del maltrato.
También pueden agregarse otras razones para sumarlas a la imagen grotesca que expuso un clásico demasiado ordinario.
El estado de la cancha podría considerarse como una conspiración a las buenas intenciones. Todo aquel que se preparaba para recibir la pelota estaba muy pendiente del mal pique que ayude a la presión del rival y que la jugada derive en una chance de la oposición. Demasiada tensión acumulada como para intentar ser prolijos en el manejo.

El campo de juego sería un factor independiente de las decisiones. En cambio, la disposición y conformación de las alineaciones, ya pasa a ser una razón premeditada.
Que de un lado, haya tres “5” en el sector central, con Rodrigo Cárcamo, Kevin Centurión y Gabriel Toledo, es presagio de contención. Y si a eso se le agrega que los extremos -Nicolás Arrieta y Julián Beloqui- tenían órdenes precisa de perseguir a los laterales, el “plan contención” se expresó mucho antes del pitazo inicial.
Del otro lado, algo similar. Porque dos marcadores laterales habituales como Leo San Martín y Facundo Araya pasaron a ser los encargados de ser generadores de juego, mientras otros dos mediocampistas ofensivos -Jorge Barrera y Sebastián Tureo- también se pusieron el traje de obreros para la recuperación.
Entonces, el buen pie de Nicolás Abregú y la categoría de Franco Domínguez, parecían huérfanos en un desierto africano.
Así el panorama, no fue extraño que en más de una hora y media de “juego”, apenas se vislumbrar una situación de gol por cada lado. En el Globo, un remate de Pablo Zalazar en el amanecer del partido que encontró bien ubicado a Kevin Flores y en el Lobo, recién hubo una tibia aproximación a los 10 minutos del segundo tiempo, cuando un centro pasado de Toledo, fue mal conectado por Beloqui.
Eso fue todo. Mucha expectativa para tan poco.


Panorama A
Fecha 4
Sábado
Saavedra 3 – Diadema 1
Sarmiento 0 – Laprida 2
Petroquímica 2 – USMA 0
Portugués 2 – CAI 5
Rada Tilly 4 – Palazzo 1
Domingo
Huracán 0 – Newbery 0
Fecha 5
Huracán vs. G. Saavedra
J. Newbery vs. D. Portugués
CAI vs. Rada Tilly
P. Palazzo vs. Petroquímica
USMA vs. D. Sarmiento
Laprida vs. A. Diadema