Terrible situación de espera y angustia de al menos seis familias de barrio LU4

Desalojados por el derrumbe de parte de un edificio mantienen pedidos.
miércoles 28 de febrero de 2024
Terrible situación de espera y angustia de al menos seis familias de barrio LU4
Terrible situación de espera y angustia de al menos seis familias de barrio LU4

Después del derrumbe parcial de uno de los edificios que integran el conglomerado del histórico barrio LU4, las familias afectadas -tanto por el incidente propio como por el desalojo preventivo- han realizado diversas reuniones con funcionarios locales y gestiones a nivel provincial pero, a pesar de la necesidad de urgentes acciones para recuperar sus bienes o para la residencia futura permanente, hasta el momento continúan sin respuestas que mitiguen el grave problema que los afecta.

Desde el pasado viernes, cuando un estrepitoso estruendo los alertó y encendió las luces de peligro en cada una de al menos 6 familias, la vida tuvo un giro impensado para cada uno de ellos quienes, de un momento a otro, se quedaron sin viviendas, debieron buscar refugio entre familiares o amigos mientras que, para el futuro próximo, crece la incertidumbre sobre qué pasará con ellos luego de perder una vida de esfuerzo y sacrificio en la casa propia que hoy dejaron de tener.

Entre los reclamos más urgentes se encuentra el pedido por un perito que permita cuantificar el daño en la estructura del edificio y comenzar desde lo básico, siempre y cuando se pudiera sostener el bloque habitacional, para recuperarlo y para intentar retomar una habitualidad en la vida de cada afectado.

El trabajo para evitar la continuidad de corrimientos de terrenos y la consecuente afectación a los edificios del sector es, a consideración de algunos profesionales que se acercaron solidariamente, son amplios, costosos y se deberían atender en dos frentes; uno con apoyo del Estado y otro con esfuerzo de cada damnificado.

El reclamo de los vecinos toma un estado de urgencia que, a pesar de los enojos por las demoras, se mantiene en un estado de coherencia que solo pretende apurar los tiempos de funcionarios que han prometido su presencia pero, a varios días del suceso, continúan sin aparecer para el relevamiento correspondiente.