Salvaje crimen de un vendedor ambulante en Trelew: el único detenido saldría en libertad en cualquier momento
Trelew (Agencia) En cualquier momento podría recobrar la libertad el hombre que está preso por un salvaje asesinato descubierto en junio del año pasado en Trelew: el del vendedor ambulante al que mataron a golpes y puñaladas, y que luego de intentar quemar su cadáver terminaron enterrándolo en el patio trasero del lugar en donde alquilaba una pieza, en un barrio periférico del norte de la ciudad.
Justamente Marcelo Palavecino, “Marcelete”, que tenía 52 años cuando lo asesinaron; vivía en la propiedad de quien está detenido por su homicidio: Jesús Ranguileo, un desempleado de casi 40 años que hasta el momento de caer preso se ganaba la vida haciendo changas de albañilería.
Este hombre es, por ahora, el único detenido que tiene el caso porque la fiscalía y los investigadores policiales no avanzaron más para individualizar y traer a la causa a otras personas que habrían participado del crimen; se quedaron solo con Ranguileo, a quien al parecer los testigos que declararon y las pericias que le hicieron no lo relacionarían directamente al homicidio de Palavecino y por eso, de ser para el fiscal el autor, terminaría siendo un encubridor. Y esto le facilitaría las cosas al abogado para pedirle al juez su libertad y quizás -más tarde que temprano- su desvinculación del hecho.
El cuerpo de Palavecino apareció enterrado en el patio trasero de la vivienda de Ranguileo, en donde le habían facilitado una pieza para que viviera. Fue una noche de los primeros días de junio del año pasado cuando –llamativamente- la policía lo halló al allanar el lugar con la ayuda -dicen- de un perro buscador. La pregunta que surgió entonces –y de manera inmediata— fue ¿cómo se enteró la policía que los restos de Marcelo Palavecino estaban ahí?
Los familiares de Palavecino lo preguntaron y nadie les contestó. Querían saber si algún testigo les dio el dato o hubo alguna confesión, pero hasta la fecha desde la fiscalía no les quieren proporcionar esa información. Eluden el tema, según aseguran.
Los restos del infortunado Palavecino fueron hallados en una propiedad situada en la intersección de Urquiza Norte y Juan Evans, en la zona noreste de la ciudad. En el barrio Don Bosco.
Allí –en esa casa, donde él vivía en una piecita del fondo- había sido visto por última vez y se cree –o al menos no se desestima la posibilidad- de que a Palavecino lo hayan asesinado el mismo día en que se constató su ausencia, entre la noche del 5 de mayo y la madrugada del día siguiente.
¿Cómo lo mataron? “De una manera brutal y horrenda”, sostuvo una alta fuente a la que consultó Crónica en ese entonces. ¿Cuál fue el móvil o la motivación que tuvieron los asesinos? No se lo tenía clarificado. La familia de Palavecino no descarta que haya sido para robarle dinero (la víctima manejaba valores importantes porque compraba mercadería en Buenos Aires para distribuirla en Trelew) o le apunta a una mujer que tuvo una relación sentimental con él. Aseguran en ese pensamiento que del crimen participaron varias personas.