Petroquímica y su clasificación al Torneo Regional
Marcos Matus moldeó a su gusto este Verde Campeón: "Todo el barrio quería este título"
El entrenador de Petroquímica, Marcos Matus, fue el mentor de este momento eufórico que vive la entidad de Km 8. El domingo, a través de los penales, consiguió el título de campeón provincial y consecuentemente, la plaza para ser parte del Torneo Regional 2023-2024. "Este club es mi vida".
En el conjunto de imágenes típicas del festejo de un objetivo, se desprende el enorme abrazo con su hija. "Una vez quise dejar de entrenar al plantel y ella se enojó mucho, no me habló varios días. Eso demuestra lo que es Petroquímica no sólo para mí, sino para mi familia", dijo Marcos "Poky" Matus, entrenador del equipo de Km 8.

“Mi hija se enojó cuando quise dejar de dirigir”, comentó.
Vivió parte de los penales en el vestuario, "no daba más de tanta tensión, pero enseguida volví, pude ver los penales finales, el festejo y la alegría enorme de todo un barrio".
Cuando dice que el club es su vida, no asemeja a una frase hecha, para nada. Desde los 12 años con la Octava División y para de una dinastía de hermanos que formaban parte de las formativas de Petroquímica.
Debutó muy jovencito en la Primera División (16 años) y su apellido, junto a de sus hermanos, era nombre puestos en las formaciones de fines de los 90 e inicio de los 2000. Capitán y referente en la mitad de la cancha. Voz de mando adentro y también en el vestuario. "Poky" siempre estuvo pintado de verde.
"Por eso tengo esta emoción, porque este club me formó y no hablo de jugador, sino como persona. Acá me enseñaron muchas cosas y por eso lo considero como gran parte de mi vida. Salir del trabajo petrolero y estar en la cancha lo antes posible, es un hábito para mí. Obvio que a veces parece que satura, que queda poca energía, pero de golpe te activás de nuevo y le seguís dando", ejemplifica.
Matus confiesa que vivió una semana muy cargada, "todo el barrio quería este título de campeón provincial, porque jugamos finales en este último tiempo y no pudimos festejar. Iba a ser muy duro si perdíamos esta revancha".
Su equipo tuvo una distinción muy clara: el respeto por un juego prolijo, con protagonistas que físicamente no imponían demasiada presencia, pero que para él nunca fue una limitación. "Para nada, porque el futbol se juega con inteligencia y no sólo con la potencia de un físico fuerte. Estos chicos entienden muy bien lo que se les pide y lo tratan de llevar a cabo. Tal vez en esta revancha no pudimos exponer mucho de eso, pero tiene que ver con la tensión de ganar, de saber que cualquier error te puede dejar sin nada".

El sentido abrazo con la figura Brian Romero.
Como buen conductor, además de ponderar la tarea de sus dirigidos, Matus también resalta a quienes lo acompañan desde diferentes lugares. "Por supuesto, nada se logra solo, esto es un equipo adentro de la cancha y otro afuera. La gente que me acompaña y respalda es muy importante para mí. Como también quiero agradecer mucho a Taso Nicolau, quien me insistió para que tome la posta, cuando estaba con las categorías formativas y Reserva. Él confiaba y confía mucho en mí y si estoy acá, mucho se lo debo a él".
"Ni hablar del agradecimiento a todo el barrio que volvió a llenar la cancha como en los viejos tiempos. Esto es lo que soñaba ver de nuevo, como cuando era pibito y veía a aquellos equipos del inicio de los 90 o cuando me tocó representar al club adentro de la cancha. Son cosas inolvidables, que quedan para siempre. Y más que nada a mi familia, porque son ellos que me bancan siempre este amor incondicional por mi Verde querido", señaló.
