Nicole Bonahora, casi sin querer
En un relato ameno y corrido nos contó de sus inicios, de su conexión desde el seno materno con el dibujo, los pinceles y las formas. De ese camino que se fue dando casi sin querer, espontaneo y natural. Donde lo intuitivo fue dando forma a su presente en el que despliega su arte muraleando e interviniendo lo que le pidan.
¿Qué te trajo a este camino que estás transitando, desplegando tu arte en la pintura de murales, entre otras cosas?
Desde muy chiquita estoy con esto. Mi madre es profesora de Bellas Artes, cuando era chiquita daba clases en colegios, en el taller de Arte de Rada Tilly, aparte de realizar talleres en mi casa. Entonces, siempre estuve rodeada de ese ambiente, ella nos impulsó a mi y a mi prima, nos ofrecía involucrarnos con al arte, estábamos todo el tiempo dibujando, pintando, realizando artesanías de cartapesta, papel mallé, siempre buscaba que creáramos lo que quisiéramos. Básicamente, de ahí salió mi amor por el arte. Me sale muy natural, mi madre me dio información, nunca dejé de dibujar, terminando la secundaria empecé a hacerlo más conscientemente. Pinté las paredes de mi habitación, mi madre me hacía murales en mi habitación desde que fui pequeña, hasta que yo hice mis propias creaciones.

En la etapa del colegio fui al Austral que no está relacionado con lo artístico, aunque siempre seguí conectada al arte. Cuando tuve que elegir que estudiar luego, elegí Diseño Gráfico sin saber qué significaba, pero no me llenó, sentía que quería realizar algo más plástico, mancharme las manos de pintura, hacer cosas más sensitivas.
Y cuando cursé el primer año Diseño Gráfico, que había que casarse con la computadora, hacer todo en Ilustrator, claramente me dije esto no es lo que quiero. Y como no tenía ni idea de programación, de las computadoras y todo lo demás, lo abandoné.
Y por desesperación de que seguir estudiando decidí por lo otro que me atraía que era la gastronomía, en 4 años me recibí de Chef. A la par arranqué interviniendo pintando cosas, primero pinte mi termo, el cual fue llamativo para amigos, quienes me pidieron que haga lo mismo con los suyos, me trajeron tablas de surf para pintar, que pinte sus paredes, y así surgió esto.
Cuando terminé de estudiar, vuelvo a Rada Tilly, y saltó la pandemia, lo que hizo que me dedicara a pintar más objetos. Pinte más de 200 termos y muchos objetos diversos, como cascos de sky. Con el tema de la cuarentena, mucha gente se volcó a embellecer sus espacios de encierro, así pinte varios murales en esa búsqueda de crear espacios más acogedores. Desde ahí no paré.

¿Nos podrías hablar un poco de tu formación?
En cuanto a mi formación es muy libre, muy intuitiva, técnica no tengo, me sale por amor al arte, voy aprendiendo a medida que van apareciendo las pinturas, las formas. Haciendo fui aprendiendo, me informo de técnicas de formas de hacer las cosas. Una amiga Agustina Acuña, me enseña mucho cuando pintamos juntas, hicimos varios murales juntas. Me sale solo de forma natural, por amor al arte, muchas veces no sé lo que estoy haciendo.
¿Cómo la gente llega a vos?
La gente me conoce, en general, a través de Instagram, voy subiendo cositas, y a través del boca en boca, la gente comparte, comenta y me consultan.
¿En qué lugares realizas o realizaste tus trabajos artísticos?
En los lugares en los que más pinté es en Comodoro y Rada Tilly, mucho en casas particulares, livings y cocinas, habitaciones, paredes de escaleras, paredes de exteriores, pinte cielorrasos, son de los más incómodos, te deja un gran dolor de cuello por su posición; pinte en locales de atención al público. Mi primer viaje a pintar a otro lugar fue a El Chaltén en el que hice un mural de huemules. En Buenos Aires en el local de una amiga, en una bodega en El Hoyo.

¿Qué nos podrías expresar sobre tu estilo? ¿Cómo emerge el diseño?
Con respecto al estilo está muy ligado a la naturaleza, soy una fiel protectora de la naturaleza, que amo y respeto, es el motivo que más me atrae. Básicamente, hago lo que el cliente pide, les pido imágenes de referencia para poder entendernos mejor, porque por ahí lo que el cliente se imagina no es lo que aparece en mi cabeza. Para sacar un presupuesto pido foto y video del lugar donde voy a intervenir para guiarme con el entorno como parte de la inspiración, más las medidas de la pared. Pinto la mayoría de las veces con latex al agua de interior y exterior. Siempre pinto lo que me gusta y me arriesgo, sorprendiéndome a mí misma. Es siempre un camino de aprendizaje. Me encantaría empezar a usar aerosoles.

¿Nos podrías hablar sobre tus referentes o fuentes de inspiración?
Con Internet hay tantas cosas para ver y tanta información, que miro mucho de todo. Por ejemplo, si hay que hacer un mural de plantas tropicales, pongo plantas tropicales y hago una lluvia de ideas, miro y miro todos los materiales que se me presentan y algo se va armando en mi cabeza. Pinterest es una herramienta increíble. Miro mucho a Ron Muralist, un muralista de Buenos Aires reconocido internacionalmente quien pinta edificios, es increíble lo que hace. Y muchos más artistas muralistas me inspiran.