Crónica de una puerta cerrada al motocross en Rada Tilly
El pasado fin de semana los pilotos no respondieron a la convocatoria de llevar a cabo la primera carrera de motocross 2023 en el circuito Jorge Alí Ambrós de Rada Tilly, lo dejaron muy solo al organizador Fabián Barrera que puso mucho esfuerzo y apostó por tratar de volver a reeditar aquellos lindos espectáculos que se dieron en alguna década pasada. Fue escaso el parque de pilotos inscriptos, los que se dieron cita el sábado y domingo; la carrera fue suspendida.
La realidad es que la Asociación Civil Patagónica de Motociclismo, desde hace unos dos años solo tiene dos personas trabajando para poder mantener la institución, el presidente Pablo Fernández y su tesorero Gabriel Muniain, es una verdadera pena. Lograron equilibrar la parte contable y la personería jurídica, pero no consiguieron hacer una sola carrera de motocross.
No sirve culpar a nadie, aunque vale mencionar que existe un dejar de hacer y dejar pasar por parte de los pilotos, algunos de ellos reconocidos que hicieron historia en la región patagónica y también compitiendo a nivel nacional. Hoy, nadie parece poder ayudar, y al momento de poner manos a la obra para trabajar solo se conocen dos hombres, los pilotos de las diferentes categorías brillan por su ausencia.
Con esfuerzo Fernández y Muniain mantienen el lugar para que se pueda entrenar. Y los pilotos que mejor andan gracias al esfuerzo personal o familiar logran viajar a correr a otras localidades, pero esos pilotos son contados con los dedos de una mano.
Los costos de las inscripciones, de correr en moto se han elevado considerablemente, todo a valor dólar, la crisis le ha pegado muy fuerte a la actividad, en una ciudad donde antes tenía un excelente parque y también un semillero de pilotos en crecimiento, con un circuito que era reconocido y admirado incluso a nivel nacional. Gracias al cielo la comisión tiene algunos socios que pagan su cuota social.
Hoy, la realidad es tal cruel y duele decirlo, que de no tener actividad el circuito de motocross y de permanecer cerrado, las tierras que están en comodato en un par de años serán perdidas, para que la urbanización de Rada Tilly, que está a las puertas del circuito, siga avanzando en esa zona.
De no reaccionar a tiempo los pilotos, los amantes de la actividad, los dirigentes, de manera inexorable esto es lo que ocurrirá, borrando de un plumazo la rica historia de este deporte en Rada Tilly.