La víctima no ingresó nunca al domicilio del autor del disparo
Investigaciones dan vuelco total en el trágico deceso de Emiliano Ávila
Luego de la lamentable noticia que dio cuenta del primer homicidio del año ocurrido durante los últimos minutos del sábado y que presuntamente se habría originado tras un intento de robo en una vivienda particular, las hipótesis cambiaron radicalmente con el transcurrir de las horas y mientras se ampliaba la investigación jurídico policial del trágico y confuso episodio, surgieron novedades que dan un vuelco total a todas las presunciones existentes hasta el momento.
De acuerdo con el avance de las investigaciones y en un rápido accionar policial junto a la fiscal general de turno, doctora Andrea Rubio, que consistió en recepción de entrevistas a testigos y análisis de las cámaras de seguridad existentes en la zona, la División Policial de Investigaciones logró determinar que la joven víctima nunca ingresó al domicilio del autor del disparo y, además, quedó descartado que Ávila haya intentado cometer algún tipo de delito contra la propiedad.
El jubilado demorado de 66 años fue sometido ayer a la audiencia de control de detención por homicidio agravado por arma de fuego y, ante la contundencia de la investigación, la jueza Mónica García resolvió que el hombre -identificado como Alberto Barberis-, quede detenido por el término de un mes con prisión preventiva.
Quedó descartada completamente la posibilidad de que la víctima haya cometido ningún tipo de delito, sólo caminaba por la zona
De acuerdo con lo que evidenciaron los registros fílmicos, sí habría habido un intento de ingreso a la vivienda del ahora detenido pero que, al detectar movimientos en la vivienda, el eventual delincuente saltó de su techo y huyó hacia calle Vélez Sarsfield, mientras el jubilado salió arma en mano y le disparó a la víctima cuando al mismo tiempo caminaba por calle Alvear, casi Maipú, quedando descartada completamente la posibilidad de que el fallecido haya cometido ningún tipo de delito; sólo caminaba por la zona luego de haber estado con su pareja y un amigo personal.
El tremendo desenlace -parcialmente dilucidado tras la rápida investigación jurídico policial- que se cobra la vida de un joven inocente y que enluta a un gran círculo de amigos personales y de su familia, residente en Kilómetro 5, se logra durante la audiencia de control de detención cuando el responsable del disparo -un ex militar de 66 años- asumió que confundió al joven fallecido con el ladrón que habría intentado ingresar a su vivienda.
Ante el cariz que toman los acontecimientos, desde el ámbito judicial se señaló que, en caso de que Alberto Barberis fuera condenado, la pena mínima que le cabría es de 10 años y ocho meses de prisión.