martes 6 de diciembre de 2022
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“Oíd Mortales”, escuchar a los condenados

Por Marcelo Melo / Con doble proyección, se presentó la ópera prima de la cineasta comodorense Verónica Velásquez. Trata sobre la vida de jóvenes y adultos en situación de encierro.
lunes 19 de septiembre de 2022
“Oíd Mortales”,  escuchar a los  condenados

La directora de cine Verónica Velásquez regresó a su Comodoro natal. Lo hizo con el fin de cerrar un círculo. Nada más ni nada menos, que arribar para presentar su película, en la ciudad que la tuvo realizando travesuras en la adolescencia, obra de arte sobre celuloide, que le insumió seis años de manos a la obra, llevando los hilos frente a un equipo -recursos humanos- que bordeó los 140 integrantes, diseminados en todos los campos de producción y realización.

Se trata de “Oíd Mortales”. Y uno de los motivos que la llenó de orgullo, fue que la presentación corrió el telón en el barrio en el que residió su familia, en el que albergó sueños adolescentes, en los que tal vez proyectaba (ya que hablamos de cine) el presente que hoy la tiene arribando a una meta, con su estreno: en el Juan XXIII. “Nací en el Barrio Ceferino, pero me crié en zona de avenidas Roca y Lisandro de la Torre. Imaginate lo que es para mí: volver con este lanzamiento, con esta obra, que me insumió tanto esfuerzo y trabajo” comenzó narrándole a DOM.

“Oíd Mortales”, es un largometraje, bajo género ficción, de alrededor de dos horas, bancado por MVM Producciones, que tuvo pantalla -el pasado viernes a las 19- en auditórium del Centro Cultural; en tanto al día siguiente, se proyectó -desde las 17- en el Gimnasio del tradicional barrio comodorense, cercano a las 1008 Viviendas.

En la trama, que encierra y abre al espectador, una docente de educación artística, personaje encarado por la actriz comodorense Andrea Digorado (ver “Del celuloide a la vida real”), comienza a dar talleres de mural, dentro de un instituto de menores de sistema cerrado, en el que residen jóvenes (entre 16 y 19 años) privados de libertad. La visión pedagógica de la docente choca –continuamente- con la que plantea la institución. A medida que el taller se va desarrollando, desnuda las vivencias cotidianas de los jóvenes y la de los que los aloja, creando vínculos que la llevan a buscar ayuda fuera del instituto, tratando de encontrar -para los pibes-, una justicia siempre ausente.

Sobre este punto central, Velásquez explica que “espero, con la película, la que hace muy poco presentamos en la Escuela de Psicología Social Alfredo Moffat (www.moffatt.com.ar), espacios que significan un enorme orgullo, poder estar en pantalla en esos lugares de construcción de subjetividades y de ver el mundo, que son siempre jugadas, hermosas y riesgosas. Y van contra todo lo establecido. La mayoría de los presentes, que se sumaron al debate posterior, me decían que les cambió la mirada, con respeto a los jóvenes y a las cárceles, y al orden establecido de la discriminación, de los estigmas y las formas de mirar el mundo.

Este es mi objetivo central. Ir instalando una mirada distinta, a la que apuestan los medios hegemónicos, sobre que los jóvenes son el peligro. Los que trabajamos en esos espacios, y los que padecieron el sistema cerrado, sabemos que no es así. Y que hay una perversión muy grande y profunda, detrás, que quiere instalar en ellos al enemigo interno del adolescente y del joven, cuando en realidad no es así”. Agregó que “no es una ‘peli’ para circuito de festivales, si bien estoy orgullosa con la gratificación que ganamos, el premio ‘Voto del Público’ en el encuentro Construir Cine. Esa es la gratificación que nos hace bien. No es del jurado, sino de los que se sientan en la butaca. Ese, es nuestro gran logro y, además, que sirva para el debate de este tema”.

Autobiográfica

El nudo central del film enraiza con la vida real de la directora, guionista y productora del largometraje, Verónica Velásquez, ya que, tanto ella como Micol Metzner (productora y asistente de dirección), dictaban talleres en institutos con jóvenes privados de su libertad.

“Oíd tiene distintas miradas. Me es muy difícil hablarlo, porque es una historia autobiográfica, tanto de mi parte, como de Daniel Fernández, con el que escribimos el guión. Me cuesta separarme de lo vivido y ver la película. A la hora de hablar del proyecto, no puedo hacerlo objetivamente ya que enlaza con experiencias personales. Historias que tienen que ver con jóvenes, en situación de encierro, en instituciones estatales, de punitivismo. De posibilidades y no posibilidades, de educación formal, de arte, de la vida. Filosóficamente hablando, tiene muchos aspectos que atraviesan de lleno del nudo argumental” describe la cineasta.

Cuando la interrogan sobre su origen, especifica que “me siento 100% patagónica, y una de las cuestiones que nos atraviesa tiene que ver con la identidad, de dónde uno proviene. Constituye tu personalidad, con el clima dónde naces, con la vegetación, con todas esas características externas, todo va constituyendo tu personalidad, soy más patagónica que argentina. Además, con la Negra (Andrea Digorado), que es mi amiga de la secundaria, es una victoria en conjunto. El trabajo es de las dos, hemos cruzado con varios muros, que supimos derribar, llevamos, entre las dos, varios logros, en un grito colectivo, sobre que tienen que cambiar varias cuestiones, y en forma urgente”.

Ante el grabador de DOM, concluyó afirmando que “mi futuro lo voy construyendo en el presente, dialogando, debatiendo, continuando con mi formación. Soy muy consciente de la responsabilidad política, no es fácil de digerir el tema que presenta la película, son realidades que -cada vez más- nos van a tocar. Por otro lado, estoy brindando talleres, como el que voy a dar en Comodoro, para adolescentes, sobre artes. Un espacio para discutir e intercambiar, está bueno. Y lo fundamental: tenemos que escucharnos”.

Proceso de realización

La realización de la película fue un proceso de búsqueda para encontrar formas de narrar que involucren los distintos actores sociales y miradas para el abordaje del tema descripto. Uno de los puntos, en los que la actriz Andrea Digorado ha hecho hincapié, ha sido la enorme tarea y trabajo que ha insumido la realización, hace seis años que comenzaron la ardua tarea del registro fílmico con fines cinematográficos.

La realización se logró gracias al apoyo de espacios de derechos humanos, instituciones y personas que confiaron en el proyecto y la forma de abordarlo como: Ex centro Clandestino de detención “El Infierno”, de Avellaneda; Sociedad Argentina de Escritores (SADE); Pasaje Dardo Rocha, de La Plata; Marcos Paz film TV; Hospital de Wilde; Ex director de Cultura de Comodoro Rivadavia, Daniel Vleminchx; Centro Almafuerte, de La Plata; Osadías (Colectivo de teatro del oprimido en contexto de encierro); Club Pienovi, de Avellaneda; Bachillerato Ernesto ‘Che’ Guevara; Asociación Civil “Va de Vuelta”, de la Unidad de José León Suarez; Cluster Audiovisual P.B.A (provincia de Buenos Aires); Murga Batucada Comodorense; Revista Seguir Soñando; entre otros.

Sinopsis | Oid Mortales

Una docente comienza a dar talleres de mural dentro de un
instituto donde residen menores privados de libertad. La visión de la docente choca con la institución. Comienza a buscar ayuda tratando de encontrar una justicia siempre ausente.
Para mirar en play.cine.ar

 

Del celuloide a la vida real

La actriz Andrea Digorado, se suma contando que -actualmente- existe un proyecto, en vías de ser aprobado, en el que un docente, que trabaja en varias unidades carcelarias, y que vio Oid Mortales, “se puso en contacto conmigo para ofrecerme trabajar en contexto cerrados, tanto con jóvenes, como adultos, en lo que es producción de audio visuales y radio-itinerante”.

Sobre su personaje en sí, explicó a DOM que “encaro el personaje de una profesora, llamada Mariela Fernández, que entra a dar un taller de murales, en contexto de encierro. Y se encuentra con una realidad muy dura de describir. Empieza a golpear puertas para que se visibilice tal realidad, dentro de esos lugares nefastos, buscando ayuda, tratando de encontrar justicia, que está totalmente ausente”.

Digorado está muy dichosa con el resultado final. “Lo hemos logrado. Transitar esta producción ha sido un trabajo maravilloso.

En cine, por primera vez, ya que siempre he sido actriz de teatro. De ahí a realizar cine comunitario e independiente, con gente que conoces, con los que compartís mucho laburo hecho a pulmón, muchas horas, día a día. Para que se den una idea: comenzamos en el 2016 y logramos proyectarla -por primera vez- en Wilde, donde vivo, en 2021. Hoy digo guau, se me pone la piel de gallina. Le agradezco a mi amiga Veroka Velásquez, por darme esta oportunidad”.

La actriz lo toma como un premio a su extensa trayectoria: comenzó a subirse a escenarios a los 16 años, hoy cuenta con 50 recién cumplidos, un recorrido en el que destaca haber realizado el ciclo “Teatro x la Identidad”, asociada a derechos humanos, entre muchas otras puestas en escena.

 

Equipo técnico

Guion: Daniel Fernández- Verónica Velásquez
Dirección: Verónica Velásquez
Asistencia de dirección: Micol Metzner
Producción: MVM Producciones
Jefas de Producción: Micol Metzner - Verónica Velásquez
Co-producción: José Celestino Campusano
Dirección de Arte: Micol Metzner
Directora de Fotografía: María Fernanda López
Cámara: Mónica Bonavia – Miriam Herrero
Gaffer: Matías Alejandro Cáceres
Dirección de Sonido: Nahuel Reyes Sosa
Montaje: Micol Metzner
Dirección Musical: Valeria Velásquez

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