Nilocos, “jugar es un acto revolucionario”  

Por Flor Nieto / La banda liderada por el comodorense Enzo Ordeig tocó en el Lollapalooza, Tecnópolis, Pakapaka, Rock Al Parque y hasta  en la República de los Niños en un evento organizado por la primera dama, Fabiola Yañez. Se presenta el domingo 28 de agosto a las 16:00 hs. en el Cine Teatro Español en el marco de la Feria Internacional del Libro Daniel Lito Alonso “De la aldea al mundo”.
lunes 22 de agosto de 2022
Nilocos,  “jugar es un acto revolucionario”   
Nilocos, “jugar es un acto revolucionario”  

 

Enzo Ordeig nació en Comodoro. Descubrió el teatro en la Escuela de Arte y se mudó a Buenos Aires. Trabajó en producciones independientes, recorrió el país con el el Teatro Negro de Praga y en Disney Junior Express interpretó a Natalio. Casi al unísono empezó Nilocos, una banda infantil que cuenta miles de reproducciones en todas las plataformas digitales y que, tan solo en Spotify, suma más de 33.000 oyentes mensuales. El domingo 28 de agosto, Enzo vuelve a la ciudad para brindar un show especial en el marco de la Feria Internacional del Libro Daniel Lito Alonso “De la aldea al mundo”.

“Hice  la  primaria en la Escuela Provincial Nº32 y la secundaria en la Escuela de Arte, estudié música con Pablo Kussellman un músico maravilloso y un gran maestro que pasó por nuestra ciudad allá por los años 80 y 90. He pedaleado las calles de Comodoro con amigos, recuerdo esas canchitas de fútbol improvisadas en los terrenos baldíos, subir a estos cerros infinidad de veces, tengo miles de imágenes. Aquí vive toda mi familia, amo mi ciudad y estoy feliz de venir con Nilocos” comentó Enzo.

 

¿Por qué trabajar con las infancias? ¿Qué los motiva?

Yo creo que la infancia es un territorio de absoluta libertad y expansión, ese espíritu de aventura y de juego está presente en todo lo que hacemos. Sería injusto pedirle a las chicas y los chicos que jueguen con las canciones que hacemos sin haber jugado previamente nosotros con el material. Crear un espectáculo para las infancias nos da la oportunidad de entrar en todos los mundos posibles, es un terreno fértil para el artificio, para la realidad tenemos el dia a dia, poder contar una historia fantástica e imaginar, jugar con el lenguaje, y también poder sembrar valores importantes para los más pequeños a través de las canciones es un buen incentivo...siempre desde un lugar lúdico. Justamente “el juego” es el motor de este proyecto, seguimos jugando como cuando eramos chicos. 

 

¿Por qué Nilocos? ¿Cómo llegaron al nombre?

El nombre se lo debemos al cuento de Silvia Schujer “De cómo sucumbió Villa Niloca” un pueblito donde habitan los Nilocos. Silvia escribe bárbaro y nos pareció divertido el nombre porque propone esto de la palabra escrita toda junta. Por suerte Silvia estuvo de acuerdo, de hecho le pareció divertido que tomaramos el nombre de ese cuento

 

Candombe, carnavalito pasando por el rap y la cumbia. Cada banda tiene su proceso ¿Cómo compone Nilocos?

Nos gusta acercar estilos diversos, por eso de pronto se escucha una chacarera, un rap, de repente hay algo más pop. La música en ese sentido no está aniñada, de hecho se nos acercan los padres y las madres al final de cada show y todos coinciden en eso. Nos dicen cosas como por ejemplo: “Qué buena que está la música que hacen”, “Los escucho en el auto cuando voy sola”, “Me sé más las canciones yo que mis hijos” -risas-. Eso está buenísimo porque la familia se siente parte del espectáculo.

Las canciones las componemos con Pablo que es el bandoneonista y arreglador de la banda. Algunas son mías, otras son de él, y muchas son en conjunto. Pero independientemente de quién haya creado la canción lo bueno es que logramos tener un criterio en común y una identidad. Creo que eso es muy valioso y no se encuentra tan fácilmente. 

 

¿Qué les gusta transmitir con sus canciones?

La temática de las canciones es algo súper interesante, hablamos mucho entre nosotros para pensar acerca de qué hablar, qué decir, y sobre todo cómo decirlo en una canción, porque si bien está buenísimo poder transmitir ciertos valores, tampoco está bueno que se vea una bajada de línea, si no tal vez que la canción sea una propuesta o una invitación a pensar en ciertos temas, que pueden ir desde el cuidado del medio ambiente, el miedo a la oscuridad, el mal uso de la tecnología, la apropiación del lenguaje, el respeto por la diversidad y las diferencias, no sé, es infinito. Por ejemplo hicimos un bolero que es una relación entre un peine y un rulo -risas- porque seamos sinceros ¿a quién le gusta que lo peinen?

 

¿Cómo le describirían la banda a una persona que jamás la escuchó?

 Es una banda de música para toda la familia con una poderosa energía de juego. Y si tuviera que destacar algo, el sonido del  bandoneón es una característica del proyecto, tiene un sonido muy particular y llama mucho la atención. También combinamos la música y el teatro, aprovechando mi formación como actor le doy vida a “La tía Elvira” a quien le encanta inventar historias desopilantes. 

 

Publicaron “Para jugar con las palabras” libro canción ilustrado por Sebastián Dietsch…

La canción “Para jugar con las palabras’’ fue editada en formato de libro canción por editorial Pupek en 2021, en medio de la pandemia, y creo que funciona muy bien como una propuesta educativa. Todos nos volcamos al uso de la tecnología, los teléfonos celulares provocan una adicción tremenda tanto en adultos como en los chicos. Creo que un libro es una gran herramienta. Tenemos que volver a contar historias con otro ritmo. Estamos muy acostumbrados a la inmediatez, a obtener las cosas con un click. No hablo de ir en contra de la tecnología si no de usarla a favor. El libro es interactivo , tiene la canción ilustrada , los acordes para poder tocar la guitarra y además un código QR para ir al videoclip de Youtube que está ilustrado por Sebastian Dietsch y realizado con técnica de stop motion. Es un juego básicamente donde podemos encontrar palabras que están dentro de otras, como un juego de mamushkas.

 

Además de músicos, padres, ¿Cómo los cambió la paternidad?

La llegada de los hijxs lo cambia todo para siempre,  de hecho mi hija Nina es la musa inspiradora de la mayoría de las canciones que compongo. Antes de su llegada tener una banda de música era una expresión de deseo. Siempre hice canciones pero cuando nació fue como si algo que andaba disperso hubiera encontrado su lugar. Verla crecer, ganar independencia, hacer amistades, estar presente en cada una de sus experiencias es algo realmente increíble. Trato de no hacer una crónica de la paternidad en las canciones, pero sí creo que hay vivencias que nos atraviesan en mayor o menor medida a todas las personas y está bueno comprobarlo en los shows.

 

¿Cómo se puede incentivar la imaginación y la creatividad desde casa?

No lo sé, no creo que haya una receta para eso, lo más importante es conectar con el juego que traen los hijos, es un desafío ponerse a jugar hoy en día con la vorágine en la que se vive, pero frenar un cachito, parar ese torbellino de cosas abrumadoras y jugar ...me animo a decir que es un acto revolucionario.

 

¿Nos cuentan su actividad favorita con sus hijos?

Bailar creo que es la que más nos gusta, nos prendemos fácil con el baile. En casa se escucha mucha música y muy variada, desde los Beatles hasta Nicki Nicole. Hay una etapa en la primera infancia sobre todo, en que las cosas son muy físicas, todo pasa por el cuerpo, y en el baile se ve eso, improvisar una danza sin prejuicios es muy liberador.

 

¿Qué vamos a ver en el show?

El show de Nilocos es muy interactivo, hay muchas canciones-juego que proponen una secuencia física, una coreografía, un juego de manos, las canciones tienen mucho humor así que no van a faltar las risas.Estamos muy felices y con muchas ganas de este encuentro. En lo personal significa volver a mi ciudad,donde crecí y donde también me formé, donde tuve la suerte de tener buenos maestros que me impulsaron a seguir este camino y  llegar a Comodoro con un proyecto artístico propio es fruto de esos primeros años de formación, y es una manera de agradecer a este lugar que quiero tanto y que tanto me dio.