Hecho a mano por Noe
Es tan noble, que ha surgido del cruce de dos de los tres elementos vitales, el agua y la tierra, podemos unirle el aire, hasta el que respira quien se dedica a crear piezas de cerámica. Las cualidades de este elemento, que acompaña al hombre desde tiempos inmemoriales, son múltiples. Mantienen estable la temperatura del interior de los recipientes, por lo que son ideales para conservar alimentos por largo tiempo. Además, soportan bien las bajas temperaturas, siempre sin deteriorarse. Gozan de buena dureza, aunque son frágiles frente a tensiones como golpes o caídas al suelo. Hay que ser cuidadosos al manipularlos, como cualquier utensilio.
Según investigaciones de científicos de Harvard, más precisamente de Ofer Bar-Yosef (especializado en Prehistoria y período Paleolítico), una razón para la invención de la cerámica, fue que hace alrededor de 20 mil años, la Tierra estaba en su estado más frío. Entonces, las calderas de cerámica habrían permitido a la gente extraer más nutrientes de sus alimentos al cocinarlos.
Varias son las razones que convierten, a los objetos realizados en este material, en buena alternativa para incluirla más en nuestras cocinas y cuidar la salud. Por un lado, muchos de los materiales de utilitarios -ollas y sartenes, por citar algunos- que probablemente hay en su cocina, por el efecto del calor en contacto con los alimentos, pueden desprender metales pesados y otros gases tóxicos. Estos se acumulan en el cuerpo y el organismo no puede eliminarlos. Por lo general no se produce un síntoma inmediato, pero es una toxicidad lenta con consecuencias diversas a largo plazo. Sin embargo, una sartén de cerámica no daña a la salud, ya que está libre de materiales tóxicos.

Otro punto favorable es que no se contamina, no liberan sustancias nocivas, son consideradas herramientas ecológicas. Al mismo tiempo, se ahorra aceite, gracias a sus propiedades antiadherentes, lo que es un beneficio extra para la salud.
Ahora, si bien es uno de los medios más baratos de producir objetos de uso cotidiano y sabemos que el sabor de las comidas preparadas en recipientes de cerámica es inigualable, ¿cuánto nos hemos mantenido conectados con este material en nuestro día a día?
DOM fue al encuentro de una joven creadora radatilense, que ha logrado producir, en muy buena calidad, utilitarios en este material, el que ha abrigado bajo su marca HANDMADEBYNOE (Hecho a mano por Noe, Instagram: @handmadeby.noe. WhatsApp: 2974306009). Nos referimos a Noelia Ivanoff, quién nos brindó detalles de su trayectoria, cómo sus manos y creatividad trabajan con este glorioso material

Describinos ¿cómo fue naciendo e incorporándose la cerámica a tu vida? ¿Cómo se dio tu formación en la materia?
La alfarería siempre me llamó la atención, comprobar –sobre todo- el proceso de principio a fin, cómo se van moldeando las piezas en el torno. Entonces, empecé a tomar clases en el taller de Arte de Rada Tilly, apenas me enteré que daban alfarería, allá por 2018.
Era una clase por semana, pudiendo llevar a cabo una pieza por mes. Al poco tiempo, arribó la pandemia, el encierro y la imposibilidad de seguir en el taller. Ahí nomás, conseguí arcilla, me puse a realizar mis primeras propias piezas, a mano, en mi casa, las que llevé a hornos de alfareros de la zona, a cocinar.
Al poco tiempo, gracias a mi familia, me armé con un torno y, luego, un horno eléctrico. Así, con equipo en insumos completo, le di vida a mi emprendimiento. Pudiendo llegar a producir a mayor escala. Enseguida, busqué la forma de dar a conocer mi trabajo, alumbré mi marca: Handmadebynoe (Hecho a mano por Noe), la que a través de la red social Instagram tiene muchos seguidores y clientes, quienes me encargan creaciones. Por esa vía, muestro las piezas, el proceso en el paso a paso, me surge el pedido instantáneo, apenas publico una pieza en proceso, no la termino y ya está encargada.
También, aprovechan para comunicarse conmigo, transmitirme sus ideas, encargarme piezas personalizadas.

Si tuvieras que analizar la cerámica de la zona, ¿qué te nace contarnos?
Tuve la suerte, y buena experiencia, de cruzarme con ceramistas dueños de una gran trayectoria. Uno de ellos, es Oscar Boscaro, gran alfarero de la ciudad. En su taller, horneé mis primeras piezas. Siempre estuvieron predispuestos a colaborar, con mi formación, cada vez que tenía -y tengo- una duda, ellos están ahí, para contestarme, desde sus conocimientos.
Desde el inicio de mi trayectoria, fue lo que me llamó la atención, la buena onda, entre la gente que se dedica a esta labor, oficio, ocupación. Todo el tiempo, es una ida y vuelta de experiencias personales e información, intercambiadas entre todos, siempre con el único fin de lograr evolución en nuestras formaciones, en la calidad en las piezas a crear y, fundamentalmente, crecer como artesanos.
Detallanos ¿qué utilitarios son los que creás?
En mis elaboraciones, lo que prevalece es la vajilla: juegos de tazas con platitos, platos, bowls, compoteras, vasos, etc. También, realizo portasahumerios, sahumadores, ceniceros, floreros y más.
Es muy amplio, todo lo que se puede hacer con el torno. Creo piezas para tener en stock y, también, me encargan piezas personalizadas, de las que eligen formas y colores, entre otras cuestiones y abordajes.

¿Qué materiales utilizás?, ¿qué te produce hundir tus manos en la unión de arcilla y agua?; dos de los elementos vitales junto al oxígeno; el cual incorporas al respirar mientras trabajás…
El material base con el que trabajo, como bien afirmas, es la arcilla. Hay diversas, ya que es un material natural, el que depende de dónde provenga, de allí sus propiedades características. A la misma, le agrego varios componentes, los que hacen que se convierta en una pasta cerámica.
Esa arcilla hidratada forma el barro que moldeo, en el torno o a mano, Esta es mi parte favorita del proceso, donde puedo explayarme, dándole forma a las piezas. Hay algo muy importante: tener en cuenta el clima del lugar en el que vivimos, si es verano o invierno, para el buen secado de las piezas.
A partir de ahí, las pinto con engobe o las dejo secar, sin dar color. Una vez secas, las cocino en un horno a 1060°. En este proceso, el barro se convierte en cerámica. También, utilizo esmaltes cerámicos, cuando salen del horno. Luego, las vuelvo a cocinar para que estos esmaltes se cocinen, quedando brillantes y, así, proceso concluido.
¿Qué proyectos futuros deseas realizar/alcanzar?
Mi propósito inmediato es dar clases en el Taller que estoy armando, en mi casa, en Rada Tilly. Con mi familia tenemos un espacio amplio, construido con técnicas de Bioconstrucción, en el que utilizaron materiales naturales para su edificación (tierra, arena, fardos, pigmentos naturales, pallets, etc.). Allí, hemos creado un mural de 7 x 3 metros, realizado en tierra, se dio en un taller, organizado por mi madre (Gabriela), del que tomaron parte diecisiete personas, dirigido por la bioconstructora Natacha Hugón.
Otro sueño que ocupa mi imaginario, es realizar exposiciones de mi arte.
Fuera de la cerámica, ¿qué otras artes te atraen?, danos algunos detalles...
Algo que siempre quise hacer es pintar, los cuadros de paisajes atrapan mi imaginario. Además, deseo tomar clases para asimilar las técnicas. Ya habrá oportunidad de dedicarle tiempo.
Por otra parte, me gusta mucho la música. He estudiado, tocado el piano, durante varios años. También, asisto a acontecimientos de música electrónica, en los que se disfruta de la buena energía que se genera, en los que varios artistas, DJ, VJ (quienes proyectan videos), y los organizadores, pueden expandir su arte.
Vibración energética
La arcilla es un material natural que está constituido por minerales en forma de granos. Esta composición de minerales es muy similar al cuerpo humano, por eso es un material armonioso. Además, nos conecta directamente con la antigüedad y sabiduría de nuestra Madre Tierra, ya que su formación se debe a la descomposición de rocas durante millones de años.
Hay que destacar la vibración energética que aún conserva y transmite. Por otro lado, es un material abundante en la Tierra y reciclable. Este último ítem ecológico y respetuoso para el ambiente, pasó a ser un valor destacable en nuestro correr de la modernidad, que consume y desecha.
Son especiales para el ritmo de cocina lento: cocciones largas y a temperatura baja. Si bien no aguantan los cambios bruscos de temperatura, soportan una amplia gama de temperaturas, según su composición.