A escasos kilómetros de Puerto Deseado
Denuncian que un pueblo de 200 habitantes es zona liberada para los ladrones de ganado ovino
Puerto Deseado, (C).- Se trata de Tellier, un caserío de 4 cuadras ubicado a 18 kilómetros de Deseado con destacamento policial en la ruta que se convirtió en la cuna del cuatrerismo.
La muerte de ganado con fines de robo en la zona rural habitada por pequeños productores, en su mayoría provenientes de Deseado, quedó al descubierto en la madrugada de ayer cuando dos vecinos siguieron la pista de los delincuentes y hallaron en un domicilio los animales recién carneados listo para la venta.
Una madrugada para el olvido vivió Vanesa Torres, una vecina de Puerto Deseado que tiene a su suegro viviendo en Tellier cuando se enteró que delincuentes planeaban dar un nuevo atraco en las chacras del lugar.
“Inmediatamente saqué el vehículo y me fui con mi hija más chica, salimos a la ruta rumbo a la chacra que queda a dos kilómetros de Tellier y ahí alerté a otro vecino, pero cuando llegamos ya se habían llevado a un capón y a una borrega de mi suegro que tiene 75 años y se desvive por sus animales”, contó Torres.
“Estaban los cueros tirados, pero se ve que seguían con intenciones de continuar robando porque salimos a buscarlos y a las pocas cuadras vimos a dos encapuchados con 6 perros ovejeros. Fuimos al destacamento a dar aviso, pero el policía estaba solo y no tenía vehículo, dijo que iba a llamar a la comisaría para pedir refuerzo. Pero cuando volvimos al lugar ya los encapuchados no estaban pero se escuchaba a los perros que ladraban cerca de la casa de otra vecina”, siguió relatando Vanesa a Crónica.
La damnificada contó que cuando llegó el refuerzo policial llamaron a la puerta de la vecina quien les dijo que en su domicilio no había nadie, pero como los perros seguían en la zona, siguieron buscando. Llamaron a un domicilio cercano pero el morador del lugar no atendió, y ya cuando la policía estaba por retirarse vieron por la rendija de la puerta de un galpón dos animales recién carneados.

“Teníamos la confirmación que ahí estaban los animales faenados pero la policía no quería entrar, se justificaba diciendo que necesitaba orden de allanamiento. Insistimos tanto hasta que tuvo que entrar” dijo la mujer.
La damnificada relató que el dueño de casa dijo que dos personas le habían llevado los animales para que los tenga: “Esta persona se excusó diciendo que no tenía nada que ver pero dio el nombre de los chorros que todos sospechábamos, que son personas que viven en Puerto Deseado que tienen trabajo pero roban para hacer daño”, señaló la mujer, y consideró que el propietario del domicilio requisado también es cómplice del delito.
Al trascender la noticia en Tellier los vecinos se mostraron indignados y signaron sospechas contra funcionarios policiales y políticos locales de “encubrir a ladrones para propio beneficio”.
“Gracias a la valentía de dos vecinos pudimos confirmar el nombre de los chorros, pero como tienen protección policial y de los políticos no pasa nada, que se jodan los productores chicos que tienen 20 o a lo sumo 30 ovejas para sobrevivir”, señaló un productor a este diario al confirmar que por los robos muchos vecinos comenzaron a deshacerse de los animales. “En Tellier no se puede tener nada, es tierra de nadie, el esfuerzo cae en saco roto porque todo es para los chorros que hacen su negocio, les reparten la carne a la policía y a los políticos”, se sinceró para cerrar.