Pero tranquilos, “me van a tener con los brazos abiertos”
Arcioni: “Todos los que criticaron jamás me extendieron una mano para ayudar”
El gobernador Mariano Arcioni, como lo viene realizando en los últimos actos públicos de gobierno en distintos puntos de la provincia, ayer volvió a referirse al auspicioso presente que vive la administración pública provincial con respecto a los últimos años donde la provincia estuvo sumida en un profundo pozo del que pocos creían se podría salir.
La situación económica y financiera de la provincia hoy es otra. No es la que debería ser, si se observa los importantísimos recursos con los que cuenta; sin embargo, es sin dudas mucho mejor que la observada en el pasado reciente. Hoy el Estado provincial no solo se actualizó con el pago regular de los salarios estatales sino que, además, acordó incrementos a través de las negociaciones paritarias. Las exportaciones volvieron a posicionarse entre las más altas del país, y mejoraron otros índices económicos.
Claro que para llegar a la actual situación no fue todo “color de rosa” para el Gobierno, más bien todo lo contrario, fue más parecido a un “camino espinoso”. Y eso lo sabe y lo recuerda permanentemente el gobernador, más allá de que luego quiere que el suyo sea un mensaje de “anti rencor” y de “paz y amor”. En cada ocasión que tiene transmite a la audiencia lo que debió atravesar, él como principal responsable y también sus colaboradores del Gabinete.
“Queda mucho por hacer, pero quiero destacar la templanza que tuvimos y aguantamos lo que tuvimos que aguantar para salir adelante” dijo ayer Arcioni, tras firmar el contrato para los trabajos de dragado del río en el puerto de Rawson, una obra que cuenta con un presupuesto oficial de más de $ 500 millones.
Y agregó para que no queden dudas: “todo esto que estamos haciendo es una realidad, no son promesas”, tras hacer un repaso por todas las obras proyectadas en la capital provincial, sobre todo en materia habitacional, deportiva y de servicios.
Y esta fue otra oportunidad que tuvo el gobernador para volver a “mandar palos” a quienes lo venían cuestionando. “La grieta no sirve cuando uno critica” dijo. Y acá vino el ‘estiletazo’: “Todos los que criticaron jamás me extendieron una mano ni para preguntarme ‘cómo podemos ayudar’. Los únicos que me apoyaron fue el equipo de gobierno que tengo” afirmó, con convicción, el gobernador.
Claro está, a esta altura bien vale recordar el refranero popular: “a quien le quede el sayo que se lo ponga”. Muchos, tal vez, se preguntarán cuántos de quienes hoy vuelven a mostrarse junto al gobernador estaban hace un tiempo atrás, en la peor crisis de la provincia, alejados y sin intención alguna de “extender una mamo de ayuda”, tal como lo indicó el mandatario.
Pero parece que todo ello fortalece aún más su espíritu. “Cada día tengo más fuerzas para mirarlos a los ojos, hablar con la verdad y hacerme cargo con lo que corresponde” afirmó Arcioni. Y agregó: “mi responsabilidad es cumplirles a ustedes, por eso nunca eché culpas atrás; mi responsabilidad es dar una solución, no re-victimizarme”.
Y por último viene el mensaje reconciliador, “anti rencor”, nunca mejor utilizado en esta época espiritual en que el mundo está a punto de ingresar como lo es la Semana Santa: “Conmigo van a tener los brazos abiertos” expresó el gobernador. Y reiteró: “estamos trabajando en beneficio de todos los chubutenses”.