Joven de 16 años electrocutado
Cardillo: “Se podía haber evitado”
Desde la SCPL confirmaron que la vivienda en la que falleció un joven de 16 años electrocutado, contaba con una conexión clandestina de energía eléctrica que fue la que ocasionó el fatal desenlace.
El pasado sábado en horas de la madrugada un joven de 16 años se encontraba descalzo en su vivienda del barrio Standard Norte y al enchufar el cargador de su celular, sufrió una fuerte descarga eléctrica. Fue inmediatamente trasladado al Hospital Regional, sin embargo perdió la vida por la gravedad de las heridas que presentaba.
A partir de ello, desde la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL), el representante legal de la institución detalló que “personal del Servicio Eléctrico acudió al lugar del siniestro el sábado por la tarde por pedido de la fiscalía, para constatar el estado de la conexión eléctrica teniendo en cuenta que se había electrocutado una persona. De esta manera, verificaron que la vivienda, que es usurpada, estaba en fraude y se procedió a desafectar del suministro de energía para asegurar las instalaciones”.
Asimismo, detalló “había un cable unipolar que se conectaba directamente a la línea de distribución de energía y entrada al domicilio, por lo tanto, no había ningún tipo de protección térmica ni un pilar”.
Por su parte, la presidente de la entidad, Anabella Cardillo, lamentó con profundo dolor lo sucedido e hizo un llamado a la comunidad para concientizar sobre el peligro que conllevan las conexiones irregulares y el riesgo que implica para el grupo familiar.
“Este desafortunado accidente, que se cobró la vida de un chico de 16 años, se podría haber evitado. Las conexiones clandestinas y la adulteración de medidores son realizadas sin considerar medidas de seguridad indispensables generando un alto riesgo de electrocución para las personas o de cortocircuitos que pueden provocar incendios. Además, deterioran las redes de la SCPL afectando la calidad del servicio, provocando cortes y baja tensión que perjudican a los asociados” sostuvo.
En tanto, planteó “el robo de energía, en sus distintas metodologías, genera excesos de consumo no registrado que sobrecargan las líneas y generan una disminución en la calidad de servicio que reciben los vecinos que están correctamente conectados, generando problemas de tensión o cortes por manipulación indebida de las redes”.