Cayó por 2 a 0 ante Liniers de Bahía Blanca
Jorge Newbery quedó en la puerta del ascenso
No hubo final de cuento feliz para el fútbol comodorense. En la tarde de ayer y por la oportunidad de llegar al Torneo Federal “A”, Jorge Newbery cayó por 2 a 0 ante Liniers de Bahía Blanca y de esta manera la gran campaña del “lobo” no alcanzó. Dos goles de Mauro Martínez le dieron la victoria al equipo bonaerense.
El partido comenzó demorado, fuera de la cancha se registraron algunos incidentes en los que debió interceder la policía, y hasta hubo disparos con balas de goma. El jefe de seguridad del operativo, terminó dialogando con presidentes y la terna arbitral, se decidió jugar.
Y la historia empezó mal para el “aeronauta” porque casi desde el vestuario, cuando los elencos se comenzaban a acomodarse, nació el centro al área por parte de Tomas Onorio, en el tiro libre un poco más adelante del circulo central, la bocha fue para la izquierda donde Nicolás Benavidez sabía que debía estar, para correr la pelota y lanzar el centro, Ojeda no pudo en primera instancia interceptar el balón y entre varias piernas apareció el defensor Mauro Martínez para empujar y detonar el festejo de Liniers.
Baldazo de agua fría para Newbery y lamentablemente duraría varios minutos el golpe, porque el aeronauta no estuvo fino con la tenencia, y la baja efectividad en los pases se trasladó a la fácil recuperación por parte del rival, al que no le sobró mucho, pero con ser ordenado y teniendo un juego más directo con centros al área, le alcanzó para ir justificando la victoria.
Llegando a la media hora y cuando la tenencia era equilibrada, desde un tiro libre por la derecha, el capitán Onorio volvió a mandar un centro de esos que hacen daño, justo entre el punto penal y el área chica, complicado para la defensa de despejar y lejos para el arquero en ir a buscar, y anticipando a todos nuevamente Martínez fue el encargado de darle destino de gol al envío, esta vez de cabeza para el 2 a 0 que hizo reaccionar a Newbery, pero que de todas maneras el acople defensivo de Liniers permitió que sea resultado final para ir al descanso.

Segundo tiempo
En el complemento y con la obligación de buscar, Gastón Barrientos que en el segundo gol había acusado un golpe, que lo dejó mareado, salió para el ingreso de Lucas Reynoso en tratar de cambiar la historia. Vaya que sirvió el cambio porque en los primeros minutos achicó terreno, se paró bien adelante y dominó las acciones Newbery, al punto que antes de los minutos tuvo un buen centro de Elorrieta por derecha cabeceó Ojeda, pero con la poca fortuna que la bocha salió apenas ancha.
Conoció la diferencia entre jugar rápido y jugar apurado el “lobo” y ciertamente esto no le hizo bien, pero cuando no se puede jugar las ganas empujan y pese a la escases de juego el arquero Lucas Pardal tuvo trabajo con los dos remates que realizó Marchant y que fueron contenidos con exigencia por el “1”.
Las decisiones no fueron buenas en ofensiva ni saliendo, esto se trasladó a la imprecisión de los pases, el reloj rondaba en la cabeza y cada segundo que pasaba se veía más lejos los dos necesarios goles. La suerte y claridad mental no cambió, al punto que hasta en sacar un lateral se equivocó Newbery, que nunca se rindió y cambió el aire con el ingreso de Dzaja, Castro y después de Tarifa y Cárcamo. No faltó corazón pero si juego. El rival que pisó el área una sola vez en el complemento y sin riesgo, le bastó con ser ordenado, sacrificado en la marca y cuidar la pelota cuando la recuperaba. Los nervios aparecieron en el final y tras un cabezazo a Emanuel Cutril, Franco Domínguez vio la roja. Lo tuvo Rodrigo Cárcamo en un tiro libre en la puerta del área para buscar la heroica, pero el descuento del aeronauta no pudo llegar jamás y en campo neutral, el sueño de ascenso para Jorge Newbery y su ciudad, quedó a un partido de conseguirse. Ahora habrá que esperar revancha para el siguiente certamen Regional que pretende iniciarse en abril.
