Reclamo de familiares de internos
No se realizó una presentación por violencia institucional porque no se denunciaron hechos puntuales
El miércoles familiares de internos alojados en la Alcaidía Policial se hicieron presentes en Fiscalía y posteriormente en la Defensa Pública para reclamar por hechos de violencia que habrían sufrido los privados de su libertad y malos tratos; asimismo, señalaban que existían cambios a la hora de concretar visitas que no les eran informados previamente.
De esta forma, consultada al respecto, la abogada adjunta del Área de Violencia Institucional de la Defensa Pública, Luciana Risso, fue consultada al respecto y planteó a Crónica que no pudieron avanzar sobre presentaciones por hechos de violencia institucional dado que no se denunciaron hechos puntuales.
“No se indicó fecha, hora o si era alguna guardia en particular, solo manifestaron ciertas situaciones a lo largo del tiempo en que han ido a la Alcaidía a visitar a familiares. Se refirieron a la convivencia con personal policial, las rispideces a la hora de recibir depósitos, que no les permiten cierto tipo de tuppers o comidas específicas como por ejemplo albóndigas, porque la carne picada no es recibida” explicó a Crónica y detalló que “los protocolos cambian y no son notificados, el código de vestimenta y sobre todo porque hubo una modificación en el régimen de visitas por el último brote de covid, antes se permitía el compartir y ahora no, pero es una directiva desde el Ministerio de Gobierno de provincia”.
Asimismo, planteó que cuentan con comunicación diaria tanto con familiares como con los internos, quienes cuentan con un teléfono autorizado para comunicarse al celular de guardia de la Defensa que funciona las 24 horas.
“Nosotros hablamos con el pabellón 2 esa mañana (por el miércoles) y tampoco quisieron denunciar, me entrevisté con algunos de ellos pero no hubo denuncias específicas en relación a un hecho particular” expresó la abogada.
No obstante, comentó que en este tipo de situaciones se intenta trabajar con el personal policial y se informan las situaciones sin especificar los denunciantes para resguardarlos y que no existan represalias; incluso sostuvo que el año pasado se realizaron jornadas de capacitación y concientización sobre el trato a las personas privadas de su libertad y derechos humanos y la idea es retomar este tipo de labores este año.
“Los jefes de la Alcaidía siempre se mostraron predispuestos a los cursos porque hay situaciones que escapan, inician investigaciones internas, se sumarían varios agentes, cuando identificamos a alguno pedimos el traslado o cambio de seccional” mencionó y refirió que a partir del programa de violencia institucional, cuando se concretan las denuncias, la persona tiene el acompañamiento de la Defensa, se toman entrevistas, colectan pruebas y se trabaja con fiscalía para que prospere o no, pero lamentó que muchas veces se torna difícil que denuncien como sucedió en este caso.