El excomisario Pulley casi se va a las manos con el exsecretario de seguridad Municipal Marsó según un alto jefe policial
Este lunes se llevó a cabo una nueva jornada de debate por incumplimiento de deberes de funcionario, facilitación de la prostitución y cohecho que tiene como imputados al comisario retirado Omar Alejandro Pulley, Guillermina Ferreira Almada y Juan Carlos Cuellar Gamboa. Prestaron testimonio dos peritos especializados en Informática Forense, Jorge González y Renzo Vargas, sobre Informes referidos a entrecruzamiento de llamadas de celulares (análisis de la sábana) y extracción de información de celulares secuestrados en el caso. También se escuchó a testigos de descargo como el exjefe de la Unidad Regional de Policía, José de la Cruz Castillo. Para hoy martes se espera continuar con la recepción de testigos propuestos por las defensas, de acuerdo a la información suministrada por el vocero de prensa del MPF.
El exjefe de la Unidad Regional recordó que se desempeñó en ese cargo en el año 2013 y que el comisario Pulley le informó sobre un informante referido al tema drogas y que fue derivado a la División Drogas. Asimismo, mantuvieron una reunión con un secretario del Juzgado Federal y que este les transmitió que ya estaba trabajando en el tema. Recordó inconvenientes con la Secretaría Municipal de Seguridad que estaba a cargo de Marsó. La relación entre Pulley y Marsó comenzó a complicarse y una vez concurrió junto a Pulley a “una reunión en la Municipalidad para una entrevista con Marsó y casi se van a las manos”. En igual sentido, mencionó el testigo que Pulley “con Zúñiga no tenía los inconvenientes que tenía con Marsó”.
El tribunal de debate está compuesto por los jueces penales Mónica García, María Laura Martini y Jorge Odorisio; el Ministerio Público Fiscal está representado por Martín Cárcamo, fiscal general; en tanto que María Cristina Sadino asistió a Cuellar Gamboa; Daniel Fuentes como defensor de Pulley y Vanesa Vera actuó como defensora de Ferreira Almada.