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A celebrar con los niños: el día de las Infancias

martes 17 de agosto de 2021
A celebrar con los niños: el día de las Infancias

(Por Marcelo Melo) Hasta el año 2003 se llevaba a cabo el primer domingo de Agosto, desde el año pasado se cambió de nombre de la histórica celebración del “Día del Niño” a “Día de las Infancias”. Todo surgió por iniciativa de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), cuyo responsable es Gabriel Lerner.

Según la enciclopedia Wikipedia, el Día del Niño es una celebración anual dedicada a la fraternidad y a la comprensión de la infancia en el mundo, en que se efectúan actividades para la promoción del bienestar y de los derechos de los niños. Esta efeméride es observada en diferentes fechas dependiendo de cada país. Desde el suplemento DOM hemos convocado a creadores que trabajan artísticamente, culturalmente, enfocados hacia el público infantil: el actor comodorense Elo Vázquez, el titiritero misionero Marcelo Reynoso, creador del grupo Kossa Nostra, al director y actor teatral Helvert Collantes, y al creador de juegos lúdicos, Emiliano Gunckel, para consultarlos sobre cómo es actuar, relacionarse y crear para chicos.

Elo Vazquez, nació el 18 de Julio de 1967, en ésta ciudad y hoy reside en el populoso Kilómetro, se puede indagar sobre sus propuestas en www.elovazquezpayaso.blogspot.com. En su extensa trayectoria profesional, se destaca en 1992, como del staff del programa radial La Ciudad perdida, en donde se desempeñó como humorista, generando guiones, contenidos y diversos personajes. Responsable de la operación técnica de dicho programa durante 20 años. Desde 1997 hasta la actualidad se desempeñó como creador y editor independiente de piezas artísticas y publicitarias para radio. En 2000 pone al aire, junto a Gabriel Bobrowski, “La Ratonera”, programa de radio que recorre los caminos del mundo y la cultura del rock. Aún permanece al aire, actualmente en FM 100.1. Y en 2018, hasta la actualidad, forma parte del equipo de contenido artístico de FM 100.1 .

Emiliano Gunckel creó, en 2016, “Ludogonia Juegos Patagónicos”, un emprendimiento autosustentable e independiente, que se dedica a la creación de Juegos educativos sobre la Patagonia Argentina. Cada juego es diseñado, ilustrado y empaquetado por Gunckel, oriundo de Comodoro Rivadavia, ciudad desde donde produce y envía todos los juegos. “En nuestro catálogo podés encontrar juegos clásicos y juegos ‘de autor’, es decir, con mecánicas propias. Es importante fomentar la cultura local, reconocer los elementos que son nuestros y apreciar nuestra flora y fauna patagónica. A través del juego, nos divertimos, planificamos estrategias, nos concentramos e, inevitablemente, aprendemos. Es por ello que Ludogonia busca acercar a todos y todas a conocer parte de nuestra Patagonia a través del juego”, manifiesta en el catálogo de sus maravillosas creaciones.

En tanto, Marcelo Reynoso, es el creador/fundador del elenco de titiriteros misioneros Kossa Nostra. Integrado por Reynoso y Basko Ugalde: los titiriteros – manipuladores y constructores de los muñecos- y Tuni Bóveda - productora general. Kossa Nostra ha creado espectáculos para niños, para toda la familia, y también para adultos. Personajes y sketches disparatados, tiernos, anónimos ó conocidos, inspirados en la vida de todos los días, son los que arman la escena. En una cita que siempre roba mucha risa al público, se muestran técnicas diversas de construcción y manipulación y una gran variedad de muñecos. El humor directo, la ironía cómplice y un guiño justo- le brindan a Kossa Nostra esa comunicación inmediata con el público, que suele asistir masivamente a sus presentaciones.

Por último, Helvert Collantes Morán, nacido en la ciudad de Arequipa, Perú, se inició a los 17 años en el elenco de teatro de la universidad nacional de San Agustín y, posteriormente, pasó al elenco de la universidad Católica de Santa María, para luego finalmente integrar el grupo de teatro independiente Anaqueronte, donde además de la actuación fue parte de la producción de festivales internacionales. A fines del 2010 forma, junto a María Martha Rodríguez, el elenco Mablan Títeres y espectáculos, en ambos países, Perú y Argentina, para finalmente trasladarse a Comodoro Rivadavia, desde aquí es que realizan festivales de teatro, programaciones y producciones locales

¿Qué tenés en cuenta a la hora de crear para público infantil?

Elo Vázquez: El mensaje. Qué es lo que les quiero transmitir en esta ocasión.


Emiliano Gunckel: Como ilustrador, desde la parte gráfica es muy importante representar de forma sintética algunos elementos para guiar específicamente hacia lo que quiero contar. Después, como creador de juegos de mesa en sí, trato de ser concreto con las reglas que tienen, y de “abrir puertas” a los juegos de mesa modernos de manera amigable a los que se adentren en este universo.

Marcelo Reynoso: Lo principal para hacer títeres, teatro, arte en general es saber qué querés decir y a quién le estás hablando. La comunicación, y eso es general para que está interactuando, eligiendo jugar con vos a ese juego. Luego, o al mismo tiempo, dinámica del juego. Nosotros elegimos que sea ágil, que tenga chispa, risa. Por otro lado: las temáticas, el Qué. Cuál es la metáfora o la literalidad que elija para contar lo que quiero. Y ahí, se abre un camino infinito, que el mundo de los títeres regala a quien la quiera cazar: las formas de contarlas

Helvert Collantes: Cuando trabajamos en la creación de una obra infantil, tenemos claro que los niños pueden entender todo -y más que el público adulto- porque, además de ver el tema planteado, su imaginación está activa y puede dispararse mucho más rápido. Es decir, si te digo que una caja de cartón es una nave espacial, un niño lo podrá ver inmediatamente, y crear su propia nave espacial, y seguir la historia, y volar e imaginar con uno. Quizá al adulto le cueste un poco más, así que, sabiendo todo esta potencia, que tiene el público infantil, el mundo que se abre al crear es infinito, siempre pensando que ellos entienden todo, y nunca subestimándolos, por la edad, ellos: ¡entienden todo!.

¿Cómo crees que funciona la mente de un niño?

Elo Vázquez: Hay que ser dinámico o se duermen, moderado o se asustan, concreto o no te entienden, no hacerla muy larga o perderás el foco de atención. No es para nada fácil estar en el escenario, actuando para niñas y niños. Por su corta experiencia de vida, la niña y el niño aún tienen poca información almacenada en sus cerebros, por lo tanto, se les puede sorprender con “novedades” tanto sonoras, ruidos, ruiditos, efectos visuales, o con palabras y canciones o simplemente con gestos. A su vez, la “poca” información que hasta el momento atesora en su disco rígido, en su mayoría es información que, para un adulto ya es conocida, porque la experimentamos en nuestra niñez y, es ahí donde podemos captar su interés por identificación. También, hay que estar actualizado y, en cierta manera, sumergirse en sus códigos de comunicación.

Emiliano Gunckel: Creo que no podría responder eso de forma concreta, los niños sorprenden con cada observación que hacen, ante cualquier obra, sea el formato que sea, y también creo: que hay mucho que queda en su mente, que no necesariamente lo expresan en palabras o de forma gestual, pero que puede “germinar” algo en su desarrollo gracias al arte, sea cual fuere su manifestación.

Marcelo Reynoso: El juego para el niño es natural, si logramos captar su atención para participar del que uno le propone, se produce la oportunidad y el milagro. La técnica y la tecnología acompañan si se están usadas adecuadamente al servicio de la puesta. De lo que narra y lo que se quiere transmitir. Y los títeres en sí mismos representan un principio privilegiado, un de atención mágico que el talento del artista lo puede generar o sostener con mayor o menor eficacia según los casos. Ahora de la mente de niño, la niña o le niñe, qué se yo, habría que preguntarles a elles o ir a ver una función de Kossa Nostra con ellos -risas-.

Helvert Collantes: Creemos que reaccionan a todo no solo a una obra creada para ellos, pensamos que a veces se los subestima, estimulándolos con colores estridentes, sonidos fuertes, y sabemos que también puede ser todo lo contrario, murmullos, ritmos pausados, colores pasteles, la cabeza de cada niño es un universo por lo que anticipar una reacción sobre todos es muy pretencioso, si sabemos que hay cosas que funcionan pero pensar en una obra que sólo estimula eso me parece que hay otros caminos otros estímulos.

¿Cómo te fuiste preparando para actuar ante niños?

Elo Vázquez: Desde niño, el humor es mi herramienta, mi terreno, por lo tanto, puedo decir que vengo entrenando hace mucho sin saberlo. Hoy, cuando estoy en escena, me pongo a la altura de un niño, para jugar con sus códigos y poder captar su atención. Y ahí van mis “novedades”, para sorprenderlos y hacerlos reír.

Emiliano Gunckel: Fueron muchos años de trabajo en talleres y clases orientados a niños, de diferentes edades, de prueba y error, en las propuestas que fui brindando para ver sus devoluciones. En mi caso, siempre fue orientado al arte y al dibujo, aunque en estos años, tuve más incorporación de juegos en clases, en un principio para hacer de lo lúdico un “quiebre” al medio de la clase. Pero luego, como una experiencia más que empezó a formar parte infaltable de cada clase.

Marcelo Reynoso: Sí, fue progresivo, la verdad. Ya que, Kossa Nostra, comienza trabajando casi exclusivamente para adultos. Pero el trabajo fue siempre buscar y encontrar a ese niño oculto en cualquier edad. Pasa que la demanda, o la clasificación que se hace de ella, por ahí te encasilla, en “público escolar”, o “público familiar”, o todo público, (¿qué será eso?) etc. Cuando al final de la función están todos, grandes y chicos, divertidos, gritando como locos (o lo contrario, en un clima de absoluto y silencio perplejo) frente a un muñeco o un objeto cualquiera (bien) animado, ¡ya está!. Todo eso, los casilleros desaparecen (¡Y eso sí que es Magia! dijo el titiritero).

Helvert Collantes: Empecé a los 17 años, haciendo teatro contemporáneo, es inevitable pensar en qué es contemporáneo: hoy en día. Y lo que se hacía hace 20 años atrás, así transcurre por dos grupos universitarios, hasta llegar a un elenco de teatro independiente, que organizaba un festival internacional de teatro infantil, es ahí donde veo muchos más matices del trabajo para niños, danza, narración, títeres, sombras, etc. Y ahí entendí muchos de los criterios, con los que hoy comparto al crear para ese público.

¿Qué derecho es el más importante para ellos?, aparte ¿Creés que falta alguno por incorporar?

Elo Vázquez: El derecho a hacer deportes, jugar y desarrollarse en un ambiente sano combinado con el de recibir educación pública y gratuita, en todos los niveles. Inventaría el derecho a evolucionar, nuestra descendencia debe ser mejor que nosotros.

Emiliano Gunckel: Creo que la contención es un derecho muy importante, no sé si el mayor, pero lo considero así. Y creo que su libertad de expresión es otro derecho que debe trabajarse cada día más.

Marcelo Reynoso: Y, lo que se está debatiendo en este momento …el derecho a la identidad en un sentido amplio, menos careta, de una búsqueda de libertad más intensa, más sincera, solidaria, donde nos demos la oportunidad de pensarnos como seres más felices, y no como maquinitas obedientes corriendo sin saber adónde ni por qué… Y de nuevo, no importa la edad, porque la búsqueda es la misma. Pero sí importa lo que como supuestos adultos tenemos la responsabilidad de aportar un granito de arena para ampliar el horizonte -en este caso desde lo artístico- para ayudar a que realmente que los derechos se conviertan en tales y el acceso a ellos sea más justo.

Hervert Collantes: todos son importantes, y tendríamos que cuidar todos, por que una pancita llena sin un techo no tiene sentido, una niño encerrado bajo un techo sin poder jugar no tiene tampoco sentido, así que creo en una integridad de las cosas que hay que proteger al niño como ser íntegro con todos sus derechos. Incorporaría uno que más allá de un derecho es un sueño, “que los niños tengan el derecho a no crecer”, me hubiera gustado poder quedarme jugando toda la vida, mirando a los ojos de mis padres desde abajo toda la vida, no preocuparme por tantas cosas más que esperar la hora para salir con mis amigos.

¿Cómo crees que funcionó la pandemia?

Elo Vázquez: Creo que, así como quedaron privados de la educación presencial y del contacto con compañeras/os, llenaron esos vacíos con otros tipos de información y experiencias que en definitiva los hace crecer y evolucionar. También se vivió la experiencia de que todos los integrantes de las familias pasamos mucho más tiempo juntos, cosa que seguramente provocó y provocará cambios que podremos reconocer solo en el futuro.


Emiliano Gunckel: A todos nos ha afectado de forma negativa de una u otra manera, si bien hoy en día cada cual lo va manejando como puede y con el mayor optimismo posible. En el caso de los niños es importante su sociabilidad para mantenerse bien emocional y mentalmente, por eso es una pena para quienes no pueden concurrir a clases normalmente.

Asimismo, es bueno que haya espacios como talleres y lugares para practicar deportes para poder volver a una vida un poco más cercana a como era todo antes de la pandemia.

Marcelo Reynoso: Depende del lugar de encierro necesario y obligado que le tocó en suerte a cada uno. Los que tienen un entorno natural/social relativamente privilegiado, con paisajes y espacios verdes, laburos seguros, ámbitos familiares afectivamente más amables, seguramente la pasaron mejor que los que no (que lamentablemente son la mayoría). La escuela, la institucionalización, es un problema de los mayores no de los niños. Y a veces los supuestos adultos terminan discutiendo sobre pavadas que tienen más que ver con sus propios intereses, que con el tiempo y el espacio para llegar verdaderamente a los niños y hacer es esfuerzo de escucharlos y conocerlos mejor.

Helvert Collantes: La sociabilización fue la herramienta de educación no formal, pensábamos que de la casa nacen algunos valores y que en la escuelas se brindan algunos conocimientos, pero que la verdadera formación de una persona íntegramente se la da la convivencia en grupos sociales, como reaccionar ante cada situación social, en vivir alejados de nuestro entorno no estaría permitiendo esto, niños que terminaron el jardín sin ese sentimiento del último abrazo al compañero, estar todos para reunirse, niños que tuvieron su primer día de primaria, sin el nervio de estar entrando a una escuela nueva, mirando a los otros y pensando en que lo miran, ¿cómo recuperar esto? no lo creo posible, solo queda desear que esto pase rápido y vuelvan a encontrarse.


Para artistas que trabajan para niños, compartan si tienen alguna anécdota especial con ellos...

Elo Vázquez: anécdotas, te las debo -risas-.

Emiliano Gunckel: Algo que me hace muy feliz es cuando mis juegos llegan a niños con los que no he tenido contacto alguno, y luego me entero por algún familiar más grande, que ese niño/a es fanático/a de alguno de mis juegos y que lo disfruta mucho.

Creo que su devolución es lo más sincero y que realmente voy por buen camino si tengo respuesta positiva de gente que pudo comprender un juego sin necesidad de mediar conmigo.

Marcelo Reynoso: Tenemos muchas, pero la última: me pasó hace unos días, en una de mis primeras funciones “presenciales”, durante esta “nueva normalidad”, cuando un niño, en plena presentación, se dirigió a uno de los personajes más “clásicos” de Kossa Nostra, el Burro Policarpo así: ‘Sr. Burro, Sr. Burro, yo a Ud. lo conocía, Ud. ya estuvo en el cumpleaños de mi abuelo, una vez!. Qué linda y fresca: la sorpresa de animar las sonrisas de varias generaciones. ¡Un lujo!.

Helvert Collantes: Sí quizá una, producto de pensar que uno cree poder anticipar todo sobre los niños y seguir aprendiendo que no es así y que siempre pueden estar un paso más adelante, al finalizar una función en estos tiempos de pandemia lo niños no se pueden acercar al escenario a despedirse los de los títeres, pero implementamos que cada niño que sale de la sala se despide de su lugar con la familia, así que dejamos a los personajes principales “los buenos” sobre la mesa para despedirse y una a una familia salían del teatro despidiéndose de estos personajes, pero de pronto una familia no se movía, nos llamó la atención hasta que el niño gritó y dijo: “¿Y dónde está el otro títere?”, refiriéndose al personaje antagónico, hasta que no salió él no se fue, él no quería despedirse de los “buenos” fue el único que espero para irse despidiéndose del antagónico -risas- y costroso creyendo que solo los buenos generan empatía, el vio algo en el personaje antagónico que nosotros y que lo movilizó a ser en único en despedirse de él.

¿Qué te movilizó de tu historia personal a estar en este camino?

Elo Vázquez: Creo que el hecho de haber usado el humor como herramienta para desenvolverme en sociedad desde niño me trazó el camino casi naturalmente. Es muy gratificante poder hacer reír a cualquier persona y más aún a los niños y las niñas. Se hace difícil soltar ese hilo que nos une con el público.


Emiliano Gunckel: Desde siempre me gustaron los juegos de mesa, incluso cuando estudié la carrera de ilustración mi “proyecto final” fue uno de ellos. Pero no fue hasta pasado unos años de regresar a Comodoro, en que, ante el nuevo boom de los juegos de mesa nacionales, comenzó a germinar la semilla lúdica nuevamente, empezando por juegos más tradicionales hasta los que hoy estoy realizando.

Creo que el juego de mesa no es un simple entretenimiento, sino que gracias a ellos podemos aprender cosas de manera divertida; conocer a las personas desde diferentes aristas sólo con ver cómo reacciona ante algún juego. Son una gran herramienta ante tanta digitalidad y nos acerca más dándonos un momento novedoso y fresco en el día.

Marcelo Reynoso: Yo comencé jugando con los muñequitos como todo el mundo, cuando era chiquito…y me gustó -risas-. Y a partir de ella me la pasé inventando excusas para no dejar de divertirme más o menos de la misma forma. El resto fue trabajo. Contínuo, esforzado, parejo y muy, muy gratificante.

Helvert Collantes: estar en una posición muy difícil, no creerse con la responsabilidad que el teatro y los títeres tienen que educar y dejar una moraleja siempre, pero sí quizá abrir horizontes, plantear dudas, y quizás muchas cosas más que ni nosotros nos damos cuenta, pensar en que no se puede controlar lo que se entrega a los niños porque ellos están mucho más allá que nosotros , por lo que nos queda es solo ser responsable de lo que entregamos, sin grandes pretensiones pero sobre todo lleno de mucho cariño, si la energía que se entrega está llena de esto, el resultado debe ser bueno para todos.

¿Continuás interactuando con tu niño interior?

Elo Vázquez: Constantemente. El contacto con mi niño interior es una de las claves para ser payaso.

Emiliano Gunckel: ¡No creo que haya día en el que no tenga interacción con él!

Marcelo Reynoso: Cuando el dolorcito de las articulaciones me suelta un poco, interactuamos como locos…nos matamos de la risa y no paramos de hacer cosas juntos.

Helvert Collantes: Tengo la suerte de tener la casa llena de juguetes y si me falta alguno lo construyo, jugamos y trabajamos con muñecos así que es un contacto todo el tiempo con este niño, realmente creo que este espíritu es el que nos lleva ha hacer tantas cosas, nos mantiene joviales y enteros, con toda esa energía necesaria.

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