En un intento de abuso la balearon en el ojo, ahora debe pagar una cirugía para mejorar su calidad de vida

sábado 14 de agosto de 2021
En un intento de abuso la balearon en el ojo, ahora debe  pagar una cirugía para mejorar su calidad de vida
En un intento de abuso la balearon en el ojo, ahora debe pagar una cirugía para mejorar su calidad de vida

Hace más de seis años Romina Dieu se reencontró con un viejo amigo el día de su cumpleaños pero todo terminó de la peor manera, en medio de un intento de abuso fue baleada y perdió la visión de su ojo izquierdo mientras la bala quedó alojada en su cabeza para siempre, sufriendo graves secuelas.

El 10 de noviembre de 2014 fue el día que se desató el calvario. En diálogo con Crónica, Romina recordó que “sufrí un accidente en medio de un hecho de violencia, en un intento de violación, lamentablemente me intentaron violar, yo me defendí y el chico me disparó directamente a la cabeza a matarme. La bala entró por el ojo izquierdo que lo dañó perdiendo la visión y me causó pérdida de sensibilidad en la mitad del rostro, me quedó la bala alojada en la cabeza de por vida”.

El autor del hecho fue imputado en aquel momento por abuso sexual, lesiones graves y tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil quien fue aprehendido el día que ocurrió el hecho quedando en prisión preventiva, pero días después le otorgaron la libertad.

“Era un amigo de la infancia mío, lo conocía del barrio y la causa quedó en la nada, lo enjuiciaron pero está en libertad por ser hijo de un militar, fue un intento de homicidio pero lo consideraron lesiones graves” lamentó, y dijo que “estuve todo un mes internada y al principio un mes en coma hasta que pudieron operarme para reconstruir el ojo, cuando me desperté me dijeron que había perdido la visión y fue algo muy fuerte para mí”.

Tiempo después, la víctima comentó que mientras vendía tortas fritas volvió a cruzarse con su agresor quien la amenazó para que no siga adelante con la causa e indicó que balearían a su hermano de continuar con ello; una semana después su hermano fue agredido, de manera que siempre está el temor de volver a encontrar al sujeto que la atacó, reconoció.

 

Secuelas del ataque

 

Pese a transcurrir años del ataque, Romina sigue padeciendo secuelas tales como fuertes cefaleas que le impiden desarrollar sus actividades con normalidad y hace tres años comenzó a padecer tisis bulbi, una enfermedad en el globo ocular que resultó afectado que le causa mucho dolor.

“Ahora necesito operarme de urgencia porque los dolores son cada vez más fuertes y constantes, me realizarían una evisceración ocular para remover el ojo, matar el nervio óptico y que no continúen los dolores” explicó, y agregó que desde la Secretaría de Salud la derivaron al sector privado, a Altamira, dado que no podían hacerle la intervención en el sector público porque no cuentan con los elementos. Incluso le hicieron un aporte de 10 mil pesos por única vez para realizar estudios, no obstante un nuevo obstáculo se presentó dado que la intervención tiene un costo de 230 a 250 mil pesos.

De manera que con la ayuda de Guadalupe Balbuena, empezaron a vender una rifa de una camiseta de Boca firmada por todos los jugadores y una pelota para llegar a reunir los fondos que necesita o al menos una parte, siendo el sorteo de la misma hoy sábado a través del Facebook de Guadalupe.

Asimismo, quienes deseen realizar un aporte pueden hacerlo al CBU 0070178130004043464783.

“Quiero tener otra oportunidad y ruego que después de la operación pueda tener un trabajo digno, pasamos por muchas necesidades con mi hijo que ahora tiene 9 añitos, peleando hace años por bolsones de comida y ayuda económica” concluyó.

 

“Me cambió la vida para siempre”

 

En su relato, Romina Dieu comentó las consecuencias que sufrió luego del ataque sufrido y manifestó que hay muchas actividades que no puede desarrollar. Hoy tiene 26 años y no puede jugar a la pelota con su hijo durante mucho tiempo porque comienza a tener mareos y dolores de cabeza y en cuanto a lo laboral nunca más pudo conseguir un empleo.

“Me cambió la vida para siempre, yo era deportista, hacía judo y no pude seguir con la actividad. Perdí mi trabajo y no pude encontrar nunca más un trabajo digno, después del accidente incluso salí a vender tortas fritas porque no recibía ayuda alguna y hoy limpio casas para tener dinero” explicó y añadió “cuando voy a las entrevistas suelen preguntar qué me pasó y al conocer mi historia no me llaman más, sufro discriminación constantemente”.

Asimismo, afirmó que cuatro veces tramitó el carnet único de discapacidad pero se lo negaron en todas las oportunidades, de manera que indicó “me dicen que no tengo discapacidad pero la realidad es que los dolores no me permiten hacer una vida normal, es muy complicado en todos los sentidos. Me tuve que ir a vivir a zona de chacras por el miedo de volver a cruzarme a la persona que me hizo esto”.

Además de ello, manifestó que “sigo hoy luchando con las secuelas porque cuando tengo dolores tengo que dejar de hacer todo lo que estoy haciendo, me dijeron que operándome matan al nervio óptico y no tendría dolor pero todavía quedaría la bala en mi cabeza, no la pueden sacar”.

“Tenía 20 años cuando me pasó esto, era mi cumpleaños y  fue algo muy fuerte, todos los años revivo lo que pasó porque luego de dispararme él me subió al auto y su intención era tirarme en el mar no llevarme al Hospital; fue un milagro que justo se cruzó un auto y nos chocó porque bajaron dos policías de civil y me auxiliaron, lo detuvieron a él y a su hermano y con la ayuda de una señora me llevaron caminando a la guardia” culminó.