Por varios minutos retuvo a su hijo de 9 años apoyándole un cuchillo en el cuello
Un caso extremo de violencia intrafamiliar mantuvo en vilo y en máxima tensión tanto a víctimas como efectivos policiales que debieron intervenir en un domicilio del barrio Máximo Abásolo poco después de la medianoche del viernes.
Un hombre de 34 años se había encerrado en una habitación con su hijo de 9 años a quien apoyaba el filo de un cuchillo de grandes dimensiones en el cuello.
El alerta lo dieron vecinos de la cuadra de la calle Roberto Goyeneche al 4.700 a eso de las 0:25 al centro de monitoreo y estos a sus pares de la Comisaría Séptima.
Al llegar al lugar los primeros uniformados se encontraron con una mujer de iniciales F.V.G. quien les manifestó que había tenido problemas con su expareja, identificada con las iniciales G. U. (34), quien la amenazó y en un momento dado tomó por el cuello al hijo de ambos, un niño de 9 años y se encerró en la casa amenazando al menor con un cuchillo de grandes dimensiones. Al observar hacia el interior de la casa los policías comprobaron los dichos de la mujer.
Se debió iniciar un paciente diálogo con el hombre que, según las fuentes policiales, se encontraba por demás exaltado y sumamente peligroso.
Debieron recurrir a Grupos especiales como el Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) y de Infantería.
En un momento dado del diálogo el hombre accede a entregar al menor, lo saca hasta la puerta y lo deja en el exterior, pero inmediatamente vuelve a encerrarse y amenazando con atentar contra su propia vida.
Debió intermediar el oficial principal Jesús Ramos, de una de las fuerzas especiales, para hacerlo desistir de sus intenciones, y luego de largos y eternos minutos de negociaciones, logró finalmente su cometido. Uribe accedió a salir al exterior y entregarse.
Fue trasladado hacia la Seccional Séptima donde quedó alojado en un calabozo a la espera de la audiencia de control de detención, y la víctima y su hijo trasladados a la comisaría de la mujer para radicar la denuncia correspondiente, todo con anuencia de la doctora Ponce que estaba de fiscal de turno, el doctor Robledo de la oficina judicial y la jueza penal de turno Raquel Tasello. Hasta las últimas horas de la tarde de ayer el hombre permanecía detenido a la espera de comparecer ante la oficina judicial.