Testimonio: otra mujer que hace 30 años sufrió un hecho similar le deseó fuerza y le pidió a la víctima que “no baje los brazos”

domingo 28 de marzo de 2021
Testimonio: otra mujer que hace 30 años sufrió un hecho similar le deseó fuerza y le pidió a la víctima que “no baje los brazos”
Testimonio: otra mujer que hace 30 años sufrió un hecho similar le deseó fuerza y le pidió a la víctima que “no baje los brazos”

Claudia tiene 44 años, y 28 años atrás fue protagonista de un tremendo caso policial que conmocionó a la sociedad comodorense y del cual Crónica oportunamente informara. En ese entonces -1993- una joven adolescente cayó en poder de tres peligrosos depravados que la abusaron sexualmente y la sometieron a una durísima golpiza que, incluso, le hizo suponer dejarla por muerta.



Ocurrió entre los barrios Jorge Newbery y Ceferino Namuncurá, y no viene al caso revivir determinados momentos que la víctima intentó vanamente olvidar, hasta que logró descargarse contándoselo a sus familiares más íntimos.

Por eso Claudia se comunicó con este diario para brindar su testimonio y apoyar a la joven mujer que esta semana resultó víctima de otro aberrante caso policial.

“Hoy viendo todo lo que está pasando en nuestra sociedad, los abusos, maltratos a mujeres y niños inocentes y luego de ver lo que le pasó a esta chica M., es que me animo a contar lo que me sucedió a mí en mi adolescencia.

Fue en 1993, fui violada por 3 hombres y me dejaron de la misma forma que hoy se encuentra M. No tenía a nadie a mi lado, alguien en quien buscar consuelo. Busqué ayuda y escapé de ese lugar donde me habían violado y pegado salvajemente.

Pedí ayuda en la comisaría Segunda y gracias a Dios me ayudaron y pude ser escuchada por la entonces jueza (María Elena) Pettinari y gracias al apoyo de la dra. Liliana Ferrari (luego de este caso jefa de la Agencia única de Delitos Sexuales, hoy ya retirada del Poder judicial) que me ayudó para que mi caso no quedara impune.

Fueron pasando los años, me casé y tuve hijos, pero el dolor seguía estando hasta que comencé a hacer terapia psicológica y pude superar esa herida que tanto daño me hacía. Hoy tengo 44 años, soy madre de 3 hijos y tengo dos nietos hermosos a los que amo con toda mi alma.

Finalmente hizo una reflexión que quiso compartir con todos los lectores de este diario, especialmente con las mujeres. “Quiero dejar un mensaje a todas las mujeres y adolescentes. No hay que callarse más, todo en la vida se supera. Con mucha fuerza y esperanza.

A vos M., te digo que no bajés los brazos y pedile a Dios que te saque adelante y con el tiempo vas a superar ese dolor. Lucha para que no quede impune todo lo que te hicieron. Y te entiendo porque yo lo viví en carne propia. Costó mucho superarme, pero lo logré y hoy soy una mujer feliz” culminó expresando esta víctima de abuso sexual y violencia de género que logró superar luego de la tormentosa experiencia de vida nunca deseada.