“El cuidador también necesita ser cuidado”: remarcan la importancia del autocuidado y el desgaste emocional
Durante el Segundo Congreso de Salud para la Comunidad, Levan Macharashvili encabezó una charla titulada “El eslabón invisible: ¿quién cuida al cuidador?”, donde abordó el desgaste físico y emocional que atraviesan quienes cumplen tareas de acompañamiento y contención.
Macharashvili, quien se desempeña como acompañante paliativo en fin de vida y acompañante en duelo, explicó que muchas veces las personas que cuidan terminan relegando su propio bienestar.
“Uno da y da, pero no se ocupa de cuidarse. Entonces llega un momento en que se desgasta y se agota”, expresó durante su exposición.
El rol del cuidador y el desgaste emocional
En ese sentido, sostuvo que el rol del cuidador no se limita únicamente al ámbito de la salud, sino que atraviesa distintos aspectos de la vida cotidiana.
“Todos en algún momento cuidamos a alguien: un padre, un hermano, un amigo, un alumno o incluso una mascota”, señaló.
Asimismo, destacó que cuidar implica acompañar, escuchar y sostener emocionalmente a otra persona, algo que muchas veces genera un importante desgaste cuando no existe un espacio de contención para quien cumple ese rol.
La importancia de aprender a poner límites
Durante la charla, Macharashvili también remarcó la necesidad de reconocer los propios límites y entender que el autocuidado es fundamental.
“Decir ‘no puedo’ también es valioso. El ‘no’ dado con amor también es autocuidado”, afirmó.
Además, indicó que muchas personas sienten culpa por no poder estar permanentemente disponibles para ayudar a otros, aunque advirtió que nadie puede sostener emocionalmente a otra persona si primero no logra estar bien consigo mismo.
Pequeñas acciones para cuidarse
Finalmente, compartió algunas recomendaciones simples para preservar el bienestar emocional, como escuchar música, caminar, andar en bicicleta, disfrutar pequeños momentos cotidianos y dedicar tiempo a conectar con uno mismo.
“Estar solo no es lo mismo que estar en soledad. Uno necesita verse para adentro y entender qué necesita para poder seguir dando”, reflexionó.
Por último, remarcó que el acto de cuidar nace desde el amor y la empatía, pero que también puede transformarse en una carga cuando la persona cuidadora deja de incluirse dentro de la ecuación.