El “Amarrador”, el primer vino de Puerto Deseado que nació del esfuerzo y la memoria
Puerto Deseado, (C).- Marcos Ojeda, productor de licores de vino de la ciudad portuaria, realizó la degustación del primer vino elaborado íntegramente en la ciudad: “El Amarrador”, un rosé hecho con uvas moscatel provenientes de parras de distintos vecinos.
Se trata de un vino artesanal, elaborado con una uva rosada y pequeña, que no necesita levadura agregada para su fermentación. “Se fermenta solo, tiene la acidez y la dulzura justa para lograr lo que es un vino rosé”, explicó Ojeda y acotó que la primera producción fue de 140 botellas, de las cuales hoy quedan apenas 20, tras una recepción muy positiva por parte del público local.
La historia del “Amarrador” también tiene un fuerte costado emocional. El nombre es un homenaje a su padre, quien fue amarrador durante 32 años en el puerto. “Hoy no lo tengo en vida, y este vino es una forma de recordarlo. Tiene que ver con la historia, con el trabajo y con nuestras raíces”, contó el productor en diálogo con Crónica.
El proyecto no se quedó solo en el vino. En los últimos años, Ojeda también elaboró un vino con uvas de Gaiman, un licor de calafate y hasta un champagne a partir de esa fermentación. Además, anunció que próximamente incorporará una máquina embotelladora, lo que permitirá dar un salto importante en la producción de sus distintos productos.
Actualmente, la marca ya está registrada y cuenta con habilitación comercial. Sin embargo, uno de los principales desafíos es conseguir el RNPA (Registro Nacional de Productos Alimenticios), que se tramita en Río Gallegos y es clave para poder participar en ferias nacionales e internacionales.
“Para nosotros ese registro es fundamental, pero siempre hay trabas burocráticas, sobre todo porque trabajamos con pulpa de fruta, algo que no es tan común”, explicó Ojeda, quien además es empleado municipal y lleva adelante este emprendimiento con mucho esfuerzo personal.
El objetivo es claro: seguir creciendo y lograr que los productos de Puerto Deseado lleguen a las góndolas. “No hacemos miles de botellas, pero queremos ser productores, vivir de esto y que nuestros vinos y licores representen a la ciudad”, concluyó.