“Han quedado muchísimas trabajadoras de casas particulares sin empleo” expresó la referente de SITRACAP
Desde enero, el sector ha registrado numerosas bajas laborales, ya que muchos empleadores, afectados por la situación económica, han decidido prescindir de los servicios de las trabajadoras. Eliana Muñoz explicó que, aunque recientemente se otorgó un aumento del 5,5% y un bono escalonado de $10.000, $9.500 y $6.000 para julio, agosto y septiembre, respectivamente, las trabajadoras no están conformes. “Siempre va a ser así el aumento, muy poco”, señaló Muñoz, recordando que anteriormente se lograban incrementos del 30% o 35% cada tres meses.
El sueldo básico para julio asciende a $363.526, al que se suma un 30% por zona desfavorable y el bono, alcanzando aproximadamente $450.000, a cobrarse en agosto. Además, las trabajadoras deben recibir un retroactivo del 3,5% correspondiente a junio, aunque muchos empleadores negocian pagarlo en cuotas. Muñoz destacó que, incluso con estas cifras, muchas empleadas no reciben los aumentos correspondientes, especialmente aquellas que no están registradas.
Despidos y precarización laboral
La crisis ha llevado a un cambio en las dinámicas laborales, con una creciente preferencia por el trabajo por hora en lugar de contratos mensuales o semanales. “Han quedado muchísimas trabajadoras de casas particulares sin empleo”, afirmó Muñoz, señalando que muchos empleadores, incluidos petroleros que abandonaron Comodoro Rivadavia tras perder sus trabajos, han optado por no contratar más personal. En muchos casos, las familias prefieren asumir las tareas domésticas ellas mismas debido a los altos costos.
El trabajo por hora, que se paga a $9.000, se ha convertido en una práctica común. Sin embargo, Muñoz aclaró que no todos los empleadores cubren los gastos de transporte, lo que reduce aún más los ingresos. “Hay algunas que trabajan por muchísimo menos de la cifra que yo estoy dando, por eso hay muchas no blanqueadas”, explicó, subrayando la precarización del sector.
Estrategias de subsistencia
La falta de empleo ha obligado a muchas trabajadoras a buscar alternativas para sostener a sus familias. Según Muñoz, es común que las empleadas recurran a la venta de productos caseros, como dulces o tortas fritas, en las calles. “Da mucha pena escucharlas, al no haber empleo la gente se la rebusca como puede”, expresó. Algunas trabajadoras mantienen hasta cuatro o cinco empleos a tiempo parcial, pero la mayoría enfrenta una situación de desempleo total.
Muñoz lamentó la dificultad de la coyuntura actual y expresó esperanza en un cambio. “Siempre es bajísimo el sueldo que tenemos, hoy hay que conformarse con lo que nos dan y aguantar que pase este gobierno”, afirmó, recordando que los incrementos anteriores eran más significativos.