2025-02-04

Encontraron un “mundo perdido” en las profundidades del Océano Pacífico

Se trata de una estructura que se encuentra en el fondo del Océano Pacífico. Los geofísicos mostraron su asombro al ver la ubicación de estos restos, que estaban en las profundidades y en el interior de los continentes.

 

 

Un estudio científico de un equipo de geofísicos de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), reveló que encontraron “unas estructuras misteriosas similares a un mundo perdido” en el fondo de uno de los océanos más grandes del mundo.

Uno de los puntos más controversiales del descubrimiento es que estas estructuras se ubican en lugares en los que no hay explicación para su existencia. Por eso, los autores puntualizaron en la relevancia de este hallazgo debajo del mar.

El nuevo avance se descubrió gracias a la utilización de un superordenador que analiza datos de terremotos. Con este elemento, los investigadores encontraron zonas que parecen ser restos de placas tectónicas sumergidas en lugares inusuales. Por eso, este descubrimiento fue nombrado como “mundo perdido”.

Se trata de una estructura que se encuentra en el fondo del Océano Pacífico. Los geofísicos mostraron su asombro al ver la ubicación de estos restos, que estaban en las profundidades y en el interior de los continentes, lejos de las zonas de subducción. En este lugar, es donde normalmente una placa se desliza abajo de otra.

La principal preocupación no es el descubrimiento en sí, sino el lugar en el que se ha hallado. Pues debajo del Pacífico occidental, no debería existir este tipo de material.

 

 

Técnica ecográfica

 

El equipo de la ETH utilizó un método innovador, capaz de analizar todos los tipos de ondas sísmicas disponibles. El objetivo era crear un modelo de alta resolución del interior de la Tierra y no solamente de una sola clase.

De esta forma, se buscó realizar un gráfico similar a una ecografía médica. Esta revolucionaria técnica permite obtener una imagen mucho más compleja y detallada sobre el interior del planeta.

Es como un médico que lleva décadas examinando la circulación sanguínea y de repente ve una arteria en la nalga que en realidad no pertenece ahí. Eso es exactamente lo que pensamos de los nuevos hallazgos”, explicó uno de los autores del estudio, el profesor Andreas Fichtner.

“Al parecer, este tipo de zonas en el manto terrestre están mucho más extendidas de lo que se pensaba”, agregó otro de los geofísicos a cargo, Thomas Schouten, quien sugirió dos posibles explicaciones para el descubrimiento: son restos de material rico en silicio o zonas ricas en hierro que se acumularon a lo largo de miles de millones de años por los movimientos sísmicos.

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