2026-06-16

La inteligencia artificial como aliada para frenar la extinción de plantas

Tecnología al servicio de la naturaleza: cómo la IA ayuda a identificar especies y combatir los efectos del cambio climático.

El uso de la inteligencia artificial y la digitalización masiva de colecciones científicas se posicionan como factores determinantes para evitar la desaparición de miles de especies de plantas y hongos. Un reciente informe del Real Jardín Botánico de Kew destaca estas herramientas modernas.

Cerca del 40% de las especies vegetales evaluadas se encuentran actualmente en peligro de extinción. Según los especialistas, todavía existen cientos de miles de organismos que no han sido estudiados o que permanecen sin ser descubiertos por la ciencia tradicional.

La inteligencia artificial permite hoy identificar especies complejas con una rapidez superior a los métodos convencionales. Los sistemas analizan imágenes y detectan rasgos microscópicos en grupos difíciles de clasificar, logrando precisiones que igualan o superan a los expertos humanos.

A nivel mundial, se estima que existen 145 millones de especímenes digitalizados. No obstante, esta cifra representa menos del 16% del material total conservado en herbarios y colecciones internacionales, lo que plantea un desafío logístico significativo.

El Real Jardín Botánico de Kew completó recientemente la digitalización de 7,4 millones de ejemplares, incluyendo piezas recolectadas por científicos históricos como Charles Darwin. Este acceso gratuito permite a investigadores de todo el mundo profundizar en el conocimiento de la biodiversidad.

Efectos de la crisis climática

La combinación de tecnología y bases de datos digitales ayuda a monitorear los efectos del cambio climático. Un estudio analizó ocho millones de muestras y determinó que el ciclo de floración se adelantó un promedio de 2,5 días por década durante el último siglo.

Estos datos resultan fundamentales para comprender las alteraciones en los ecosistemas y planificar estrategias de conservación más efectivas frente al calentamiento global y otros factores de riesgo ambiental que afectan a las regiones biológicas.

Investigación genética y medicina

Los avances también alcanzan al estudio de los hongos, esenciales para el desarrollo de tratamientos médicos. Mediante nuevas técnicas, se logró recuperar información genética de muestras con hasta 180 años de antigüedad, abriendo puertas a futuros fármacos.

Si bien la implementación de estas tecnologías supone un alto consumo energético para los centros de datos, los autores del informe subrayan que representan una oportunidad histórica para documentar la vida en la Tierra antes de su posible desaparición irreversible.

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