El Carpo vuelve a la pantalla grande: La mística de Pappo llega al Cine Teatro Español
Este fin de semana, el Cine Teatro Español se convertirá en un templo del blues. En el marco del ciclo Cine Club, se proyectará el documental “Algo ha cambiado: Un viaje quijotesco al Pappo’s Blues”, una pieza audiovisual que promete más que datos biográficos. Las funciones tendrán lugar este viernes 27 y sábado 28 de marzo a las 21:15.
Un viaje entre Buenos Aires y el Delta del Mississippi
Bajo la dirección de Sergio “Chapete” Bonacci Lapalma, el film —que tuvo un exitoso paso por el BAFICI 2025— se estructura como una road movie de 131 minutos. El hilo conductor es el regreso al país del mítico organista Melvyn “Deacon” Jones, cuya presencia sirve para reconstruir la era dorada del blues local en los años 90.
Aquella fue la década en la que el "Carpo" no solo lideraba las listas locales, sino que tuteaba a leyendas como B.B. King en el Madison Square Garden. El documental no solo homenajea al hombre de La Paternal, sino también a toda una generación de músicos que forjaron una escena única en el mundo.
"Yo quería buscar el feeling del blues en un proyecto cinematográfico. Que la gente se quede con algo que no se ve, sino que se siente", explicó Lapalma en una reciente entrevista.
Testimonios de lujo y raíces ocultas
La película cuenta con un archivo envidiable y testimonios de figuras internacionales como Gilby Clarke, Carmine Appice, Tony Coleman y Zakiya Hooker, y locales que compartieron ruta y escenario con Pappo como Moris, Miguel Vilanova (Botafogo), Alejandro Medina y Gaspar Benegas, entre otros.
Además de la música, el documental se atreve a indagar en el trasfondo afroamericano del género y la influencia de la cultura africana en Argentina, rescatando relatos de figuras clave como el periodista Jorge Pistocchi.
De la Paternal a Chicago
El film entiende algo decisivo: para relatar a Pappo no alcanza con ordenar archivos. También hay que seguirlo. Hay que salir a la ruta. El film nace de una promesa íntima -ayudar a Melvyn “Deacon” Jones a volver a la Argentina- y se transforma en una investigación sobre el “blues en español”.
Ese desplazamiento le da al relato un tono que recuerda más a la crónica de carretera que al inventario de hits. Pappo aparece como un nodo entre mundos: el under porteño de los 70, la bohemia de La Paternal, los tablados de Mar del Plata y, de pronto, los camarines de Chicago, donde el blues no es estilo, sino idioma materno.
Lo más interesante es cómo la película desmonta un arraigado prejuicio argentino: que el blues local era una copia tardía, una mímica. Las entrevistas con músicos estadounidenses cuentan otra historia.
Para ellos, Pappo no era un imitador exótico, sino un par. Un guitarrista con fraseo propio, áspero, menos académico que visceral. Alguien que había entendido que el blues no se estudia: se vive. Esa aceptación -la famosa “Blues Mafia”- funciona en el documental como una especie de diploma secreto. No legitima a Pappo: confirma lo que ya era.