El Hospital Regional recordó a las enfermeras que atendieron a los veteranos de Malvinas
El evento tuvo como protagonista al veterano Norberto Santos, quien fue atendido en el Hospital Regional tras resultar gravemente herido en 1982. Santos describió la institución como el lugar que “le salvó la vida” y resaltó la importancia de reconocer oficialmente la labor del personal médico y de enfermería.
“Lo que me duele es que a 43 años recién se haga este reconocimiento”, dijo Santos con la voz quebrada. “Esto tendría que haber sido al año. Entramos por la puerta de atrás al país, escondidos. Todo lo que se hizo está muy oculto”.
El veterano relató que intentó recuperar su historia clínica durante décadas, pero los registros fueron eliminados. “La historia clínica es la historia de mi vida. Hoy cuento con 64 operaciones y realmente no sé bien qué me hicieron”, lamentó, destacando la necesidad de preservar estos documentos.
La memoria viva de un hospital heroico
Susana Godoy, enfermera y coautora del libro, explicó que la obra busca “malvinizar” y asegurar que las nuevas generaciones conozcan la labor del Hospital Regional durante la guerra. El libro recopila relatos de profesionales que trabajaron sin descanso, con turnos de 12 horas, sin francos y con licencias suspendidas, para atender a los heridos.
“Desde el más chico, el de maestranza, hasta el director del hospital... todos trabajaban”, afirmó Godoy a Crónica. La enfermera destacó que el proyecto tardó dos décadas en concretarse, enfrentando dificultades para reunir a los coautores y conseguir los fondos necesarios.
El logro más grande, según Godoy, fue que ninguno de los 712 veteranos que pasaron por el hospital falleció. “Ese es el orgullo de todos los que yo entrevisté. El orgullo era de que acá no murió nadie”, enfatizó.
Testimonio de una vida dedicada
Ester Carpio, otra de las enfermeras que participó en la atención, describió al Hospital Regional como su casa y resaltó el profesionalismo y la vocación de servicio del equipo.
Recordó con especial cariño a los padres de un soldado que siempre la visitan cuando regresan a Comodoro: “Siempre se acuerdan de mí”, dijo, refiriéndose a la familia Alario. Para Carpio, haber trabajado en el hospital y formar parte de ese momento histórico fue un “placer”.