Tensión en el Tedeum: Milei le negó el saludo a Villarruel y Jorge Macri
En medio de un clima cargado de tensión política, el presidente Javier Milei encabezó este domingo la tradicional caminata desde Casa Rosada hasta la Catedral Metropolitana para participar del Tedeum por el 25 de Mayo, junto a todo su gabinete.
Sin embargo, el acto patrio estuvo marcado por un gesto que no pasó desapercibido: el mandatario evitó saludar a la vicepresidenta Victoria Villarruel y al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, cuando ingresaba al templo.
Una relación congelada
Mientras Milei abrazaba a varios colaboradores y ministros al avanzar por el pasillo central de la Catedral, pasó por alto la mano extendida de Jorge Macri e ignoró a Villarruel, quien estaba a su lado. La escena fue registrada por las cámaras en vivo y rápidamente se viralizó.
A diferencia de otras ocasiones, Villarruel no pasó por Casa Rosada, adonde Milei había citado a sus funcionarios a las 8.15 para iniciar juntos el traslado. La vicepresidenta, con quien la relación se encuentra visiblemente deteriorada, decidió presentarse directamente en la Catedral, manteniéndose distante del entorno presidencial.
Distancia y malestar
El año pasado, en la misma fecha patria, Milei y Villarruel se habían mostrado unidos, caminando tomados del brazo. Pero hoy, la distancia es notoria: ella quedó relegada del núcleo de poder, dominado por el presidente, su hermana Karina Milei y el asesor Santiago Caputo.
Según trascendió, la vicepresidenta no participa en las negociaciones políticas clave de La Libertad Avanza y se limita a sus tareas parlamentarias, dividiendo su tiempo entre el Congreso, su domicilio en CABA y visitas a Pilar.
Días atrás, en declaraciones públicas, Milei relativizó el vínculo: “Ella hace su trabajo y yo, el mío. Lo importante es que el trabajo salga bien”, afirmó el viernes en una entrevista radial.
Un quiebre que se arrastra
La última vez que Milei y Villarruel se habían mostrado juntos en público fue durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el pasado 1° de marzo. En ese momento, la presidenta del Senado dio por terminada la sesión antes de que Milei finalizara su discurso, lo que provocó un incómodo intercambio: “No terminé, no te apures”, le dijo el mandatario.
El gesto de este domingo, en plena Catedral y frente a las cámaras, refuerza el distanciamiento político y personal entre las dos máximas autoridades del país, y deja expuesta una interna cada vez más evidente dentro del oficialismo.