La interacción, un aspecto fundamental del presente y futuro de la tecnología
El esquema comunicativo, tal y como lo teníamos aprendido, se ha visto sometido a una multitud de cambios desde la llegada de internet y la consolidación de la tecnología digital. Hoy en día son muchas las actividades que no realizamos como se hacían antaño y en la mayoría de ellas tiene un gran peso el nuevo rol del receptor, la persona que antes se limitaba a recibir un mensaje. Ahora este se ha convertido en un elemento activo y, con su transformación, la comunicación se ha convertido en bidireccional.
Los avances recientes han dado paso a la interacción, que se define como la acción o relación entre dos seres humanos o elementos, creando así nuevos procesos comunicativos. De este modo han ido apareciendo también un nuevo tipo de audiencia y nuevos medios. A continuación, expondremos varios de los casos que nos podemos encontrar en la actualidad y que han ido incorporando elementos interactivos con el objetivo de hacer a sus usuarios todavía más partícipes de la práctica en cuestión.
Vinculadas a esta nueva manera de responder, destacan las características de los propios dispositivos. Cada vez se presentan más elementos para que la persona en cuestión pueda clicar, escribir o grabarse, entre otras posibilidades. Y es que lo táctil es ahora lo común en aparatos inteligentes, y hasta en la mayoría de hogares vemos televisores que, lejos de disponer de un simple mando a distancia, cuentan con un ratón o teclado para que las opciones que se contemplan y se puedan realizar sucedan sin dificultad técnica alguna.
Entretenimiento y comunicación como principal campo de juego
Una de las actividades más realizadas en internet y que no tendría sentido sin el papel activo de los usuarios serían las redes sociales. Estas se han convertido en espacios donde los internautas se interrelacionan a través de sus perfiles, dando vida a la comunidad y publicando textos, imágenes, vídeos o cualquier otro tipo de contenido. Si este tipo de tejido de comunicaciones no existiera, serían portales que carecerían de interés. Y es que son sus integrantes quienes les dan vida y los hacen interesantes y actualizados.
También desde las últimas dos décadas, cuando se empezaron a consolidar las aplicaciones de relación social, encontramos ejemplos informativos que apuestan por nuevas narrativas comunicativas. Estos normalmente responden a reportajes periodísticos en los que el lector debe ir activando diferentes elementos para ir avanzando en la historia y terminar teniendo una idea completa y general de aquello que se quiere contar. En estos casos pueden participar, más allá de gráficos y audiovisuales, con gráficos, mapas o líneas temporales.
Otra de las aplicaciones que podemos encontrar de esa interacción en internet es en el sector del casino online y la diversidad de juegos que este propone a los usuarios. Desde hace ya algún tiempo, los jugadores pueden practicar en internet el baccarat, el blackjack o la ruleta en tiempo real. De este modo, se permite interactuar con el croupier y el resto de integrantes de la sala en vivo y sin tener que desplazarse del lugar en el que uno se sienta cómodo. A su vez, se ofrece la opción del chat en directo, permitiendo así conversar con el resto de usuarios que se encuentran en el mismo espacio virtual.
Pero si hay un campo en el que esta interacción ha estado presente, aunque de maneras muy distintas, es en los videojuegos y el mundo de las consolas. En sus inicios, solamente las acciones que realizaba el jugador las recibía el servidor. En los tiempos actuales, donde todo está conectado y las partidas se desarrollan en gran parte en el campo virtual, los movimientos de los varios integrantes de una partida pueden tener afectación directa en el resto. Además, hace ya tiempo que permiten hablar y chatear los unos con los otros.
La interacción como herramienta educativa y comercial
Una de las tendencias recientes de los últimos años han sido los cursos y la educación en línea. Estos han ido creciendo hasta hacerse con un hueco importante en el mundo de internet. Así pues, una persona desde la total comodidad de su hogar puede seguir formándose y ampliar conocimientos de ámbitos tanto específicos como generales sin tener que acudir a ningún centro físico. Un buen ejemplo de ello son las aplicaciones para celulares de aprendizaje de un idioma o los másteres universitarios en línea.
Desde una mirada más comercial, han ido creciendo ramas que se basan en la interacción, como la del marketing interactivo, un concepto joven y con mucha presencia. Este se basa en aquellas prácticas que buscan lograr una comunicación entre el cliente y una marca, ya sea directa o indirecta. Teorías aparte, el concepto se entiende mucho mejor ofreciendo casos concretos como cuestionarios para saber lo que interesa, calculadoras para simular presupuestos o webinars con una vertiente más formativa.
Un futuro aún más participativo
El futuro de la interacción pasa por aumentar el grado de participación del usuario hacia límites que todavía no conocemos. Una de las maneras que sí que ya llevamos tiempo observando, sobre todo en el campo del entretenimiento y que se espera que vaya conquistando sectores, es la realidad virtual. Esta, más allá de integrarnos en un mundo imaginario y creado por tecnología, permite que uno se pueda mover y tener una visión completa del entorno, tocando elementos y obteniendo reacciones.
Otro de los aspectos clave para avanzar en este ámbito es la personalización, ocupar aquello que verdaderamente necesita el usuario del emisor de la información. De esta manera, el usuario solo deberá reaccionar a aquello que en realidad le es de su interés y no realizar acciones con poco valor añadido como descartar las opciones sobrantes. Un ejemplo de ello que ya podemos encontrar son los algoritmos de redes sociales ofreciendo contenido relacionado con el que ya se ha consumido para mantener intacto el nivel de atención.