"Seguir vale la pena": inauguraron un mural en Km. 3 en memoria de Valeria
A diez meses del femicidio de Valeria, su hermana Jessica Schwab dialogó sobre la inauguración del mural en kilómetro 3 que se pintó el domingo para mantener su memoria viva. Exigió que se esclarezcan todos los interrogantes de la causa, cuestionó la investigación judicial y pidió al municipio la puesta en valor del espacio verde que rodea la obra.
La memoria y el pedido de justicia se convirtieron en arte en el barrio General Mosconi. A través de un emotivo mural plasmado por la artista local Dana, familiares y allegados buscan mantener presente el nombre de Valeria Schwab, a la vez que exigen respuestas concretas a la Justicia sobre los baches de la investigación.
En diálogo con Crónica, Jessica Schwab expresó que la iniciativa surgió del seno familiar con un objetivo claro: "Es para seguir manteniendo vivo el nombre de mi hermana y para que no se olvide la justicia de que tiene que dar respuestas a todo, no solamente decir 'el asesino apareció muerto y ya está cerrada la causa'".
Interrogantes sin resolver y críticas a la investigación
La familia sostiene que la causa judicial está plagada de irregularidades desde el "minuto uno". Entre los principales reclamos, Jessica enumeró la falta de explicaciones sobre elementos clave hallados en la escena del crimen: "Dar respuestas de quién es la llave que apareció al lado del cuerpo de mi hermana con las otras llaves y no era de ella, ¿quiénes son esas personas? Identificar a las personas que estaban corriendo". Asimismo, lamentó la pérdida de pruebas fundamentales como el teléfono celular de la víctima y denunció que aún no les han entregado el cuerpo para poder despedirla.
Para los allegados, el femicidio de Valeria también expone una responsabilidad institucional: "A mi hermana la mataron porque ese lugar estaba abandonado. Si esto no hubiera estado así, capaz que el asesino le hubiese costado un poco más", reflexionó.
Un llamado a la comunidad y un pedido al municipio
El mural, ubicado en un sector significativo de kilómetro 3 —donde Valeria nació, creció y transitaba a diario—, busca trascender el dolor familiar para convertirse en una advertencia colectiva. "Es como un grito de que esto tiene que parar acá en Comodoro y que la gente tiene que acompañar [...] no queremos que le pase a nadie más", afirmó Jessica.
En este marco, la familia formalizará un pedido ante la Municipalidad para que intervenga en el entorno de la obra: "Estamos queriendo pedirle a la municipalidad que se comprometa a mantener este espacio, que está bastante sucio. Voy a presentar mañana un papel para ver si puede hacer un espacio verde y mantenerlo, porque es una pena que algo tan lindo como el mural no condice con el entorno".
A pesar del desgaste y la falta de respuestas institucionales, el mensaje final de la familia es de persistencia: "Seguir vale la pena porque no queremos dejar esto inconcluso. Mi hermana se merecía la vida, y vamos a seguir para que estas cosas no vuelvan a pasar y para que esto le abra los ojos a la gente y se cuide un poco más, porque Comodoro ya no es el mismo de antes".