Comodoro Rivadavia
Fiona, la reina que convirtió un reinado en una experiencia para toda la vida
Fiona Rodríguez Bellido tiene una historia ligada a la colectividad árabe desde que era muy pequeña. A los cuatro años, su mamá la llevó junto a su hermana a un ensayo de la colectividad ACARA y, casi de casualidad, comenzó un vínculo que con el paso del tiempo se transformaría en una parte fundamental de su vida.
“Mi mamá me llevó, mi hermana y a mí, a un ensayo. En ese tiempo no teníamos sede. Creo que íbamos paseando, vimos la puertita abierta y ahí entramos. Y ahí empezó todo”, recordó en diálogo con Crónica.
Desde entonces, el baile y las tradiciones árabes fueron parte de su infancia. Aunque por su corta edad no conserva recuerdos precisos de sus primeras presentaciones, sí mantiene en la memoria algunos detalles que reflejan cuánto disfrutaba de bailar. “Yo tenía un caderín rojo que amaba usar, tenía muchos brillitos”, contó. Incluso, cuando iba al jardín, hablaba orgullosa de su actividad: “Yo bailo árabe como Shakira”.
Ese vínculo temprano con la cultura también despertó en Fiona un interés que mantiene hasta la actualidad: conocer algún día los países árabes y recorrer sus distintas regiones. “Me gustaría mucho recorrer todo lo que serían los países árabes, las zonas orientales. Siento que, además de la historia, tiene una cultura muy linda. También las comidas. Me apasiona mucho su historia”, explicó.
Un año como reina que no estaba en sus planes
En 2025, su relación con la colectividad dio un paso inesperado cuando fue elegida reina. Fiona reconoció que no esperaba recibir esa distinción y que la noticia la sorprendió. “En el momento en el que me comunicaron, me sorprendí, pero también siento que fue un honor representar a mi colectividad”, señaló.
Para ella, la corona tuvo un significado mucho más profundo que portar una banda y participar de diferentes actos. La colectividad forma parte de su familia y de su crecimiento personal, y siente que el cariño es recíproco. “Bailo desde muy chiquita y es mi familia. Siento que crecí mucho con ellos, como ellos también me vieron crecer a mí”, expresó.
Detrás de la elección hubo además meses de preparación junto a las demás candidatas. Fueron semanas de ensayos, coreografías y prácticas de pasarela que, según Fiona, muchas veces quedan invisibilizadas detrás del espectáculo final. “Lo que uno ve ese día de la elección no son tres horas, es un momento, pero detrás de ese día hay mucho ensayo”, explicó.
Con el paso de los meses, la experiencia superó sus expectativas. Fiona asegura que ser reina fue “mucho mejor” de lo que había imaginado y que le permitió conocer de cerca las historias y tradiciones de las distintas comunidades que integran Fedecomex. “Además de no solo portar la banda y la corona, me enseñó también que detrás de cada acto hay una historia de cada colectividad”, sostuvo.
Para ella, cada ceremonia y cada fecha conmemorativa representan una oportunidad para mantener viva la memoria de quienes llegaron antes. “Detrás de cada acto dejan una marca, una huella, que también es para no poder olvidar a sus antepasados y es algo muy importante”, remarcó.
Las reinas y un vínculo que trascendió la corona
Uno de los aspectos que más valora de su año como reina es el vínculo que construyó con las demás representantes. Fiona destaca especialmente la unión del grupo y asegura que la relación no se limita a las compañeras con las que compartió más actividades. “Las chicas las quiero mucho, no solo Ori y Tizi, sino las demás reinas. Nos llevamos muy bien, nos juntamos mucho”, contó.
Aunque actualmente algunas de ellas se encuentran viviendo en distintos lugares por sus estudios y proyectos personales, cada reencuentro es una oportunidad para recuperar el tiempo compartido. “Cuando vuelve una de las chicas nos juntamos. El otro día estuvimos cuatro horas hablando todo el día”, relató entre risas.
Para Fiona, cada una de las representantes fue una parte esencial de la experiencia. “Capaz sin ellas no hubiera sido tan especial como lo fue, y lo es”, afirmó.
También mantiene una relación cercana con Oriana y Tiziana, aunque insiste en que el cariño es el mismo hacia todas las integrantes del grupo. Actos, fotografías y encuentros fueron construyendo una amistad que, según reconoce, ahora forma parte de su vida cotidiana. “Cuando no están también es extraño, así que las quiero mucho”, resumió.
De la corona a los micrófonos y los escenarios
Durante su reinado, Fiona también tuvo la posibilidad de vivir experiencias que hasta entonces eran desconocidas para ella. Entrevistas en radios y streams, participación en distintos actos y encuentros con representantes de otras colectividades fueron parte de un año cargado de nuevas experiencias. “Son cosas que no hacés nunca y te dejan marcada”, sostuvo.
Pero uno de los aprendizajes más importantes estuvo relacionado con la mirada que desarrolló sobre la diversidad cultural. Cada actividad le permitió acercarse a historias diferentes y comprender aún más el valor de las tradiciones que conviven dentro de Fedecomex.
Un año atravesado por la ausencia de Chiche
El año de Fiona como reina también estuvo marcado por un momento especialmente doloroso para la colectividad árabe y para Fedecomex: la pérdida de Chiche, una figura muy cercana a las representantes y una persona que acompañó gran parte de sus actividades. “Fue demasiado difícil”, reconoció Fiona.
Según contó, Chiche era una presencia habitual detrás de cada acto, siempre con su cámara y su particular sentido del humor. “Al ser también una persona de cara y una gran parte de Fedecomex, él nos acompañó mucho como reinas. Cuando él se fue, sentí realmente un vacío detrás de cada acto”, expresó.
Fiona guarda especialmente el recuerdo de esos momentos compartidos: “Él estaba siempre acompañándonos con su cámara, con sus chistes. Yo la pasaba muy bien con él y tengo un gran recuerdo”.
Por eso, aseguró sentirse agradecida por haber podido compartir con él buena parte de ese camino.
Una nueva Feria y los sabores de la colectividad
Mientras transita los últimos meses de su reinado, Fiona también se prepara junto a la colectividad para una nueva edición de la Feria de las Comunidades Extranjeras.
Los ensayos se multiplicaron durante las últimas semanas y ya se realizaron prácticas generales. A eso se suma la preparación de los platos típicos que serán parte de la propuesta gastronómica.
Entre sus infaltables, Fiona no duda en mencionar los clásicos de la colectividad árabe: “El shawarma de mi colectividad, el fatay y también me gusta mucho el mammul”.
Pero la Feria también le permite disfrutar de las propuestas de otras comunidades. “Me gusta mucho el gyro, la pizza de los tanos, infaltables, el té galés”, enumeró.
En cuanto a la propuesta artística de la colectividad árabe, este año el público podrá disfrutar de diferentes expresiones tradicionales. “Vamos a encontrar con un baile típico de Palestina, que es el dabke, y también un dabke libanés”, adelantó. También participarán las integrantes de Belly Dance, las adultas y los niños, además de la propuesta gastronómica elaborada por la propia colectividad.
Acompañar a las nuevas candidatas
Fiona también tuvo la oportunidad de acercarse a los ensayos de las candidatas que este año competirán por el título de Reina Nacional de las Comunidades Extranjeras. Estar del otro lado le generó una mezcla de nostalgia y emoción. “Me da mucha nostalgia estar con ellas porque me recuerda mucho lo que vivimos el año pasado”, contó.
Junto a otras reinas, decidió acompañarlas y brindarles consejos desde su propia experiencia. Para Fiona, no se trata solamente de ayudarlas con una coreografía o una pasarela, sino también de acompañarlas en el aspecto emocional. “Antes de empezar todo esto uno tiene ansiedad, nervios, cómo va a ser, y creo que nuestro rol va más como a acompañar de ese lado”, explicó.
A las candidatas les dejó un mensaje claro: disfrutar. “Que disfruten mucho, siempre se los digo. Es una etapa que dura muy poco. Son tres meses antes de los ensayos y después los recordás toda la vida”, afirmó.
Y para quienes sean elegidas, agregó que deberán asumir la responsabilidad con compromiso: “Que disfruten, que también hagan su rol cumpliendo, siendo responsables”.
El cierre de un reinado y la llegada de Morena
Fiona ya entregó la corona a Morena, una joven con la que comparte una historia de muchos años. Ambas se conocen desde pequeñas y también compartieron el camino del baile. “Con Morena nos conocemos desde muy chiquitas. Bailamos juntas también hace mucho”, contó.
La despedida de la corona estuvo cargada de emoción, pero también de alegría por poder acompañar a quien ahora ocupa ese lugar. “También obviamente acompañarla”, expresó Fiona, quien reconoce que tanto ella como Morena llegaron a sus respectivas coronas sin imaginar completamente lo que iba a suceder.
Una historia compartida con su hermana
La familia también ocupa un lugar central en esta historia. Fiona comparte con su hermana gran parte de las experiencias vinculadas a la colectividad y, especialmente, los recuerdos construidos a lo largo de los años.
Incluso antes de saber quién sería elegida reina, ambas estuvieron ante la posibilidad de que una de las dos asumiera esa representación. La familia decidió resolverlo de una manera sencilla y simbólica. “Con mi mamá dijimos: bueno, sacamos un papelito, una o la otra. La que salga, que sea”, relató.
El papel la favoreció a ella y Fiona recibió la noticia con enorme felicidad. Sin embargo, asegura que si el resultado hubiera sido diferente, también habría estado feliz por su hermana.
Durante el reinado, además, ambas se acompañaron permanentemente en los actos. “Nos acompañamos mucho en cada acto. Capaz ella iba con la bandera. A ella le gustaba estar todo el tiempo juntas al lado mío”, recordó.
Fiona, más allá de la corona
Lejos de los escenarios de la Feria y de las actividades de Fedecomex, Fiona también construye su propio camino. Actualmente estudia Enfermería y cursa segundo año de la carrera.
A su formación académica le suma la natación, disciplina en la que además compite y donde encontró un grupo de compañeras con el que disfruta compartir. “Compito con natación, hago baile, estudio”, resumió.
Su principal objetivo personal es recibirse y continuar desarrollándose profesionalmente. “A mí me gustaría recibirme”, afirmó.
Pero sus sueños también están vinculados con la cultura que la acompaña desde niña. Viajar, conocer los países árabes y recorrer las regiones sobre las que tanto ha aprendido forman parte de sus proyectos. “Me gustaría viajar y conocer esas regiones. Siento que también es muy importante, más cuando estuve tan cerca de esas tradiciones desde muy chiquita”, sostuvo.
Una colectividad con las puertas abiertas
La colectividad árabe cuenta actualmente con una sede ubicada en José Fuchs 405, en Kilómetro 3, donde funciona un espacio que para Fiona tiene un valor especial porque durante muchos años no tuvieron un lugar propio. “Tenemos la sede hace dos añitos nomás. Nosotros tuvimos mucho tiempo sin sede y ahora que la tenemos la disfrutamos todo el tiempo”, contó.
Allí no solamente se desarrollan ensayos y actividades culturales. También se convirtió en un punto de encuentro para quienes forman parte de la colectividad. “Nos quedamos a comer, estamos horas ahí”, relató.
Y la invitación está abierta a toda la comunidad. “La colectividad está abierta para todos”, afirmó.
Con un año de reinado que llega a su fin, Fiona mira hacia atrás con nostalgia, pero también con orgullo. La corona ya cambió de manos, aunque la historia que comenzó cuando tenía apenas cuatro años continúa. “Fue un honor representar a Fedecomex, a mi colectividad, llevar su esencia a donde yo esté”, expresó.
Y aunque admite que no quiere que esta etapa termine, sabe que lo vivido durante este tiempo será parte de su historia para siempre.