2026-06-02

Varios demorados

Tensión en Kilómetro 3: Destrozos y violencia en Supervisión de Escuelas

La secretaria general de ATE, Verónica Rosales, encabezó la entrega de un petitorio que terminó con forcejeos, gases lacrimógenos, policías heridos y manifestantes demorados dentro del edificio. Se requirió asistencia médica en el lugar.

Una mañana de extrema tensión se vivió este martes en el barrio Kilómetro 3, donde trabajadores estatales nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) protagonizaron una ruidosa protesta frente a las oficinas de Supervisión de Escuelas.

Lo que inició como una movilización para entregar un petitorio de reclamos salariales y laborales, derivó en graves incidentes, forcejeos y la intervención de las fuerzas de seguridad.

Los momentos de mayor conflicto se desataron cuando la columna de manifestantes, liderada por la secretaria general de ATE, Verónica Rosales, intentó ingresar al edificio público para hacer entrega de un petitorio. Con el objetivo de frenar el avance de la protesta, la Policía de la Provincia montó rápidamente un vallado humano en los accesos principales.

Según confirmó el abogado de ATE, Martín Alaniz, la secretaria Verónica Rosales fue detenida y trasladada a la comisaría de Rada Tilly, mientras que Evangelina Arbe (CTA) y Marcelo Echevete (ATE) fueron llevados a la comisaría de kilómetro 3.  En el calor del momento, los manifestantos procedieron a romper ventanas y golpear efectivos.

Personal policial herido

Los disturbios fueron protagonizados por un grupo reducido de manifestantes que, pese a que la medida de fuerza ya había sido suspendida por las propias autoridades sindicales y se encontraba vigente la conciliación obligatoria, ingresó de manera violenta a las instalaciones, amenazando a los trabajadores y ocasionando la rotura de vidrios y otros daños materiales. Además, los manifestantes interrumpieron el tránsito en distintos sectores de la ciudad durante varias horas.

Según trascendió, desde el Ministerio de Educación exigirán que los responsables de los daños ocasionados al patrimonio público afronten los costos de las reparaciones correspondientes, a fin de que los perjuicios generados por estos hechos no recaigan sobre el conjunto de los contribuyentes.

Hubo un saldo de 5 policías lesionados.

Forcejeos y gas pimienta

La negativa a permitir el ingreso de la comitiva gremial caldeó los ánimos, desatando un forcejeo en la puerta principal. En medio del tumulto y los empujones, los efectivos policiales utilizaron gas pimienta para dispersar a la multitud.

Producto del caos y el desborde en el cordón de seguridad, la dirigente Verónica Rosales, junto a otros dos manifestantes, terminó quedando del lado de adentro de las instalaciones de Supervisión, aislada del grueso de la columna que permanecía en el exterior. 

Asistencia médica en el lugar

La atmósfera se volvió irrespirable en el ingreso al edificio debido al gas pimienta, lo que afectó severamente a varios de los presentes. Ante cuadros de crisis nerviosa y dificultades respiratorias, el personal del establecimiento solicitó de urgencia la presencia de una ambulancia. El equipo médico asistió en el lugar a los afectados, entre ellos a los manifestantes que habían quedado retenidos en el interior del establecimiento, como así también personal policial que resultaron con heridas.

Desde el gremio repudiaron el accionar policial, mientras que las autoridades evalúan los daños y el estado de salud del personal civil y policial involucrado en los incidentes.

Durante los incidentes, cinco efectivos policiales sufrieron lesiones de distinta consideración mientras intervenían para resguardar el edificio público y restablecer el orden.

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