Las doulas y el trabajo de acompañar a otras mujeres en la maternidad
“Si nosotros observamos la escena del nacimiento en todas las culturas, antiguamente era una escena netamente femenina, donde la mujer que estaba pariendo estaba acompañada por otras mujeres: la matrona que es la figura de la partera y la doula que está asistiendo durante todo el proceso” explicó Cleo Digorado, doula y asesora en lactancia, en diálogo con Crónica.
En Argentina existe la Ley N° 25.929 de Parto Respetado, sancionada en el año 2004, que establece los derechos de la madre durante el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el posparto, del padre y de la persona recién nacida. Algunos de ellos, los que refieren a la madre, son el derecho a estar informada sobre las intervenciones médicas y a ser tratada con respeto, entre otros.
Sin embargo, “si bien existe la ley, todavía hay bastante desinformación, mitos en relación tanto a la gestación y al parto como a la lactancia, entonces un poco el trabajo de las mujeres que llegan a los espacios es justamente compartirles esa información para que ellas puedan ir preparándose y tener una experiencia lo más positiva posible” expresó Cleo Digorado en relación a su experiencia acompañando a otras mujeres.
Desde el año 2015 al primer trimestre del 2022, se registraron 257 comunicaciones a la Línea 144 por casos de violencia obstétrica, que es aquella violencia que se ejerce sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres y otras personas gestantes, según lo que establece la Ley N° 26.485 de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.
“Tiene que ver con la historia de cada persona. A veces son consecuencias que son físicas, que quedan en el cuerpo, y a veces son cicatrices emocionales. De hecho, muchas veces, las doulas o parteras nos formamos desde esos dos lugares: desde haber atravesado una experiencia traumática, con el deseo de ayudar a que no se siga replicando o desde haber tenido una experiencia muy positiva, muy hermosa, y entonces poder compartir con las mujeres que eso también es posible”.
Cuidar la salud mental materna es una prioridad
“Cada gestación, cada parto es una experiencia única. Las personas vienen con historias diferentes y viven en contextos diferentes. Cuando transitamos el puerperio, hay un duelo, porque esa persona que fuimos durante toda nuestra vida cambia y hay que hacer espacio a esta nueva identidad de convertirme en madre o en padre” explica Digorado, respecto de los cambios en la vida que se atraviesan con la maternidad.
“Hay un proceso que podríamos decir que es normal, que exista un movimiento de emociones, de tristeza mezclada con alegría. Y eso debería ir acomodándose de a poquito. Pero muchas veces sucede que se intensifica, incluso hay mujeres que llegan a tener una depresión posparto. Entonces, cuando sigue pasando el tiempo y esa mujer no consigue ir estabilizándose, está necesitando de un acompañamiento profesional, una psicóloga perinatal, un equipo que pueda contenerla”.
Además de ser doula y asesora en lactancia, Cleo Digorado es profesora de yoga prenatal y posnatal, y utiliza esas herramientas para acompañar a otras mujeres con sus talleres. “Por un lado, está lo que es el taller de preparación integral para el nacimiento, que se llama ‘Ser Gaia’ que son encuentros teóricos-informativos los días martes, en los que trabajamos en brindar a las mujeres información de calidad basada en la evidencia, en recomendaciones de la OMS y de la OPS, para que puedan reconocer el proceso y entender lo que viene hacia adelante”.
Así como también, Digorado destaca la importancia de su formación como comunicadora social: “como yo vengo de la comunicación, también me interesa mucho abordar el proceso de gestación y del parto no solamente como ese evento biológico, fisiológico, sino también como un evento cultural que está cargado de significaciones, de representaciones sociales que van a ser distintas dependiendo de la cultura en que nos paremos. En la nuestra esas representaciones están más bien ligadas a lo negativo, a lo doloroso, al miedo. Entonces las mujeres llegan muy cargadas con todo eso. Bueno, en esos encuentros vamos trabajando la idea de que la gestación y el parto son procesos saludables”.
“La propuesta completa del taller, incluye las prácticas también de yoga prenatal los días jueves, en las que hacemos todo el trabajo físico. Es un proceso que además sucede en el cuerpo, entonces vamos a fortalecerlo, hacer espacio, traer un poco de alivio a las molestias más frecuentes para que las mujeres puedan encontrar un poquito de alivio. También trabajamos mucho con ejercicios de respiración y visualizaciones, abordando toda esta parte de traer calma al sistema nervioso, de bajar la ansiedad y el estrés, de que las mujeres puedan conectar con su cuerpo y con su bebé” de esta manera, el trabajo de la doula significa un acompañamiento que también ayuda a cuidar a la salud mental materna.
“La verdad que para mí continúa siendo, como desde el primer día, un camino de mucha transformación personal. Cada encuentro con las mujeres es un gran aprendizaje. Es una honra también muy grande que me permitan acompañarlas, tal vez en el momento más importante, o uno de los momentos más importantes de su vida. Entonces, el aprendizaje que me trae es mucha apertura a siempre seguir aprendiendo y a maravillarme con la vida y la sabiduría del cuerpo. Y otro aprendizaje es poder acompañar a otras a recuperar la confianza en esa sabiduría, a poder sumergirme de lleno en esa experiencia de gestar, parir y maternar” reflexionó Cleo Digorado (@cleo.doula en Instagram) respecto de su experiencia en este camino de transformación.