2024-09-23

Necesitaría una donación de médula para su hija con leucemia y empezó a buscar sus orígenes y familiares genéticamente directos que estarían en esta ciudad

“Mi madre pudo haber sido la “madamme” de un prostíbulo, nací en el Hospital Vecinal de Comodoro, me entregaron a padres adoptivos y me trajeron a Buenos Aires”

 

 

Hasta la Ciudad Autónoma de Buenos Aires llegaron las historias de vida escritas por este medio de casos de bebés recién nacidos que fueron entregados a padres adoptivos. A los casos de Sara Azócar (40 años cumplidos este 21 de septiembre) y María Isabel Davies (58) ahora se suma el de Bárbara Soledad (36), quien desde CABA hace coincidir con Sara que en la década del 80 hubo entregas sistemáticas de niños recién nacidos que fueron entregados por sus madres en su mayoría adolescentes o recién saliendo de la pubertad.

Todas buscan sus orígenes y se preguntan si de verdad sus madres biológicas las entregaron a familias en adopción o bien les mintieron diciéndoles que habían nacido sin vida pese a que nunca vieron los cuerpos de sus pequeños y tampoco les entregaron un certificado de defunción.

También se preguntan si en realidad sus madres biológicas no contaban con los recursos económicos para criarlas o tal vez fueron obligadas a entregarlos por pedido de los progenitores, abuelos de sangre. Son preguntas sin respuestas que vienen buscando desde hace décadas. Hay al menos dos lugares que se mencionan con mucha asiduidad tanto en las mujeres que buscan sus orígenes como en posibles testigos que así lo han expresado en redes sociales: la desaparecida Clínica Rivadavia que se encontraba sobre calle Belgrano entre San Martín y Sarmiento y al también desaparecido Hospital vecinal que se encontraba sobre la calle Maipú, entre Urquiza y Alsina, donde actualmente se encuentra la “Casa del niño”. A estos casos se sumarían otros 3 o 4 muy similares que van tomando trascendencia pública.

“Mi mamá era la “madamme” de un club nocturno

Está muy agradecida con la familia que le tocó en suerte y por eso no mencionamos su apellido. Los familiares y amistades que conocen la historia saben perfectamente de quién se trata. Su nombre e identidad tuvo trascendencia en medios nacionales semanas atrás, junto a la reconocida cantante y actriz, Jimena Barón, con quien hicieron una colecta para ayudar económicamente al Centro de Rehabilitación donde atienden a su hija que padece leucemia.

Aquí parte de su historia: "Soy Bárbara Soledad, tengo 36 años, nací en febrero de 1988 en Comodoro Rivadavia. La fecha precisa no la sé, pero estoy anotada el 24 de febrero. Mi "adopción" (apropiación) estuvo a cargo del Dr. Tejo en el hospital que hoy ya no existe. No sé más datos que esos” comienza relatando Bárbara desde CABA, para luego referirse a su familia adoptiva.

“Mi familia tenía dinero y al otro día de mi adopción se fueron de Comodoro hacia Buenos Aires, donde vivo actualmente. Mis padres adoptivos fallecieron”. En diálogo con nuestro cronista Bárbara Soledad cuenta como dato aparte que “Aparentemente mi madre, no sé si en Comodoro o CABA, de donde era ella, fue una madamme de la noche, no sé si ella regenteaba un prostíbulo o era un simple club nocturno, pero tengo una madrina que era trabajadora nocturna en Comodoro y mi padrino la sacó de ese ambiente y se vinieron a Buenos Aires, también esto me pareció siempre un dato curioso”. Sigue relatando Bárbara que suele comunicarse a quien identifica como una prima que reside en Comodoro y que es hija de sus padrinos. Ambas reflexionaban que es muy probable que tenga hermanos por parte de su madre biológica.

¿A colación de qué viene esto? Es que tras enterarse y descubrir la enfermedad de su hija (leucemia) y que eventualmente podría necesitar una donación de médula, tener un familiar genéticamente directo sería más beneficioso para la salud de su hija. ¿Continuará?

 

 

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