2024-09-20

Paraíso cordobés reconocido como “único pueblo peatonal” de Argentina

 

La extensa geografía argentina aporta una paisajística imponente “para todos los gustos” y es en esta época cuando comienzan a conocerse detalles particulares que comienzan a proponer alternativas diferentes para la época de vacaciones.

En ese marco, uno de los destinos más especiales para los amantes de la naturaleza es La Cumbrecita, un encantador pueblito ubicado en Córdoba, fundado en 1934, lugar es reconocido por su arquitectura alpina y su abundante vegetación, que crean un entorno idílico que atrae tanto a turistas locales como internacionales.

Lo que distingue a La Cumbrecita de otros destinos es que el ingreso vehicular está prohibido, lo que brinda una atmósfera de tranquilidad y permite disfrutar de largas caminatas y paseos en bicicleta.

Por esta condición La Cumbrecita ha sido reconocida por ser el “único pueblo peatonal” de la Argentina, un paraíso que combina un entorno privilegiado, puntos icónicos y turismo de aventura.

Entre bosques de pino, calles de ripio y aire libre de contaminación, La Cumbrecita es uno de los destinos más populares de las sierras cordobesas.

Su ritmo tranquilo, el contacto directo con la naturaleza y sus actividades al aire libre han sido motivo de admiración por muchos países del mundo.

Los visitantes podrán acercarse a la entrada del lugar, estacionar sus autos en el estacionamiento municipal y ajustarse las zapatillas para recorrer las calles céntricas de La Cumbrecita. Ingresar a esta comuna es iniciar un viaje de tranquilidad, en el que la mano del hombre y la naturaleza encontraron un equilibrio perfecto.

El recorrido estará lleno de perlas por descubrir: desde bosques de pinos, cascadas y cursos de aguas cristalinas hasta añosos bosques plagados de senderos y típicas construcciones alpinas a ambos lados el camino.

Otra buena forma de conocer la historia de La Cumbrecita es recorrer algunos puntos icónicos como las casas de los primeros habitantes del lugar, la capilla histórica o la fuente del pueblo.
Mientras que, p
ara aquellos que prefieran la adrenalina está la opción de “sobrevolar el pueblo” practicando arborismo o tirolesa. Ambas actividades se realizan con guías que van acompañando paso a paso la travesía, quienes destacan que desde la cima de los árboles, la vista panorámica y la mezcla de colores componen una experiencia imborrable.

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