Pioneros en el rubro del polietileno en Comodoro: “La Camerana” celebró 62 años de vida
Fundada hace más de medio siglo, esta emblemática tienda no solo fue la primera en fabricar bolsas de polietileno en la ciudad, sino que se ha mantenido firme en el tiempo, adaptándose a los cambios y necesidades del mercado, ofreciendo todo tipo de productos descartables. Laureano Sanz, de 93 años, y figura clave del negocio, compartió sus recuerdos con Crónica, ofreciendo una mirada nostálgica y a la vez inspiradora sobre los inicios de “La Camerana”.
“Comenzamos a hacer bolsas de polietileno por primera vez en Comodoro Rivadavia en el año 62 y luego en el año 64 se inauguró el local comercial y se pusieron en marcha progresivamente todos los elementos descartables”, relató Sanz. A pesar de su avanzada edad, Laureano sigue al frente de la administración del negocio, aunque ya no atiende al público como solía hacerlo junto a su esposa.
En su relato, destaca el liderazgo de La Camerana en el sector: “En ese momento, fuimos líderes en elementos descartables, en polietileno y en todos los demás artículos descartables, ya que fuimos los primeros que fabricamos bolsas de polietileno en Comodoro Rivadavia”. La innovación de la empresa no se limitó a la producción, sino que también revolucionó la distribución de productos impresos, abarcando la entrega de los mismos a diversos comercios.
“A la vez distribuíamos los productos y las bolsas impresas casi únicas en el país, en comercios como tintorerías y panaderías, todos los materiales impresos. Hasta que salió la nueva metodología de rollo y se empezó a vender en otras condiciones, más económicas”, explicó Sanz.
En los vibrantes años 80, La Camerana alcanzó un hito impresionante con la venta de siete toneladas mensuales de polietileno, consolidándose como un pionero indiscutible en Comodoro Rivadavia y la región. “En el año 80 llegamos a vender siete toneladas de polietileno mensuales, un récord que nadie creía la cantidad que se vendía. Distribuimos en industrias plásticas Rivadavia, de Tierra del Fuego e incluso lo vendíamos más barato que en Buenos Aires”, dijo Sanz.
El local se mantuvo como un negocio familiar hasta 1977, cuando Laureano Sanz se convirtió en el titular de la empresa. Hoy, tras más de seis décadas de actividad ininterrumpida, Sanz reflexiona sobre el estado actual del rubro: “En este momento, no nos podemos quejar, se está trabajando más o menos bien en el negocio pese a la baja que hay en ventas. Estamos todavía con stock y creo que en números podemos seguir trabajando bien”, concluyó.
De esta manera, La Camerana continúa siendo un testimonio vivo de trabajo y adaptación en la Patagonia, dejando un legado duradero.