Intento de desalojo policial y una desconocida venta de las instalaciones de Km. 8
Ex trabajadores de Guilford no tienen ni equipos ni la propiedad de la empresa
Tal como anunciáramos en la edición de ayer, ex trabajadores de Guilford se movilizaron durante la mañana del viernes hasta el ingreso a la planta de Km. 8 pero, a poco de encontrarse en el predio, un grupo policial de jurisdicción llegó hasta el lugar para pedir el desalojo del espacio ocupado en la protesta “porque la empresa está vendida y actualmente es una propiedad privada”.
De acuerdo con lo expresado por los movilizados, la presencia policial había sido solicitada por el martillero José Zárate, quien habría agregado que la propiedad fue vendida a un empresario “sin que nosotros supiéramos de esa situación; ni la venta ni el monto supuestamente pagado, por lo que nos comunicamos y quedamos con un encuentro en las oficinas del abogado que nos representa, el doctor Echelini”.
Previo a esto, se habría producido una dura discusión con los efectivos pero “cuando señalamos el desconocimiento de los hechos hubo un momento de calma, nos quedamos un rato más y decidimos acercarnos hasta el despacho del abogado en el intento de conocer detalles de esa venta pero, lamentablemente, volvimos a tener un desplante del martillero que no solo no acudió a la cita sino que trató bastante mal por celular a Cipriano Ojeda -charla que pudimos grabar-, lo que aumentó el enojo de los compañeros movilizados”.
Luego y en el intento de reunirse con Echelini “nos encontramos con que el profesional no se encontraba en sus oficinas, por lo que realmente nos sentimos muy mal ya que nos citaron a un diálogo pero no encontramos ningún interlocutor y por eso, al día de hoy, no sabemos realmente si la empresa se vendió, a quién o cuánto se pagó por la transacción”.
Ante la difícil situación de muchos de los ex trabajadores -“con algunos de ellos que no tienen para comer”-, el malestar volvió a generar “desconfianza” por las gestiones realizadas, por las acciones que se habrían llevado a cabo sin el conocimiento de la gente que sigue esperando para indemnizaciones prometidas y por la falta de comunicación que es observada como “extraña y dudosa”, señalan los ex operarios de “la Guilford”.
Finalmente, ante la complicada realidad y en el intento de conocer lo que sucedió con lo que debería ser una “millonaria venta”, los ex trabajadores se volverán a movilizar el lunes hacia las instalaciones del Juzgado Nº 2 -de calle Sarmiento- para intentar que la jueza del caso brinde respuestas concretas a todo el desconocimiento de lo que ha sucedido con la empresa textil desde el momento de su cierre.