Milei y Sánchez protagonizan un frío encuentro en la Cumbre Iberoamericana
El presidente argentino Javier Milei y el jefe del Ejecutivo español Pedro Sánchez mantuvieron este jueves un breve y distante saludo protocolar en Madrid, marcando su primer contacto personal tras meses de tensiones diplomáticas en la XXX Cumbre Iberoamericana.
Un encuentro marcado por la frialdad
La recepción oficial, realizada en la Galería de las Colecciones Reales, contó con la presencia del Rey Felipe VI y el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand. A pesar de la expectativa internacional, el intercambio entre ambos mandatarios se limitó a un saludo formal y desprovisto de cordialidad.
Previamente, el canciller español José Manuel Albares recibió al mandatario argentino con un sobrio apretón de manos, mientras que Milei, quien arribó a la capital española el miércoles, mantuvo una agenda paralela que incluyó un encuentro con el líder de Vox, Santiago Abascal, evitando eventos protocolares previos como el banquete real.
Críticas al socialismo y defensa de la libertad
Durante su intervención ante los jefes de Estado de 22 naciones, el presidente argentino evitó los insultos personales pero mantuvo su retórica confrontativa contra el socialismo. "El socialismo es fascista en política. El fascismo es socialista en economía", afirmó Milei al comparar ambas doctrinas por su rechazo al libre mercado.
El mandatario advirtió sobre el avance de las agendas progresistas en Europa y sostuvo que "la libertad se defiende, sobre todo con los límites que cada uno acepta para su propio poder", instando a sus pares a asumir una mayor responsabilidad política.
Reclamo por Malvinas y respaldo regional
En el plenario, donde compartió espacio con figuras como el chileno José Antonio Kast, Milei celebró el avance de las fuerzas de derecha en América Latina, calificándolas como una "rebelión democrática contra el paternalismo". Asimismo, el jefe de Estado aprovechó el foro internacional para reiterar el histórico reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas.
Finalmente, durante la fotografía oficial, el mandatario se ubicó en la primera fila junto al Rey Felipe VI, cerrando una jornada de alta exposición política en el escenario europeo.